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La líder indígena era defensora de los derechos humanos y recibió el premio Goldman para América Latina 2015.

La líder indígena era defensora de los derechos humanos y recibió el premio Goldman para América Latina 2015. | Foto: Archivo

Publicado 12 mayo 2016

Direfentes personalidades han manifestado el apoyo a sus familiares como la actriz Susan Sarandon, quien expresó su preocupación sobre el tráfico de las comunidades indígenas y pidió al Gobierno hondureño que haga justicia.

La actriz y productora estadounidense de cine y televisión, Susan Sarandon, hizo un llamado al Gobierno de Honduras para que no quede impune el asesinato de la líder indígena Berta Cáceres y se realice una investigación exhaustiva e independiente.

La coordinadora del Consejo de Pueblos Indígenas de Honduras (Copinh), Berta Cáceres, defensora indígena y ambientalista, fue asesinada hace dos meses.

La activista lideraba la lucha contra la represa hidroeléctrica Agua Zarca, que pone en riesgo a la comunidad lenca, afirmó Sarandon en un video publicado en YouTube.

"Exijo que los perpetradores rindan cuentas por sus actos, también pido al Gobierno que ponga alto a la persecución de las comunidades indígenas y la destrucción de sus territorios especialmente de las comunidades lencas", dijo Sarandon en el video.

La ambientalista fue asesinada el pasado 3 de marzo por hombres armados en ciudad La Esperanza (occidente de Honduras), localidad donde residía.

La justicia de Honduras impuso prisión preventiva a los cuatro presuntos implicados detenidos hasta ahora por el asesinato de la dirigente indígena.

Cáceres denunció en diversos momentos que era amenazada de muerte, lo mismo que varios integrantes de su familia, por su oposición a la construcción de hidroeléctricas en territorios indígenas. Esto la convirtió en una amenaza para las transnacionales y sectores capitalistas.

>> 22 mil dólares pagaron por asesinar a Berta Cáceres

El dato

Berta Cáceres fue asesinada el 3 de marzo por sujetos desconocidos en el interior de su vivienda, ubicada en el sector La Esperanza, departamento del Intibucá al sur-occidente del país.   

De acuerdo al informe del Equipo de Reflexión, Investigaciones y Comunicación (ERIC) de los jesuitas, emitido por AFP, la dirigente indígena había sido amenazada por policías, militares y paramilitares, cuando en abril de 2013 encabezó una serie de protestas protagonizadas por indígenas lencas contra una empresa hidroeléctrica china que quería llevar a cabo un proyecto en el río Gualcarque.


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