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La práctica ancestral aporta valores medicinales y nutritivos al cuerpo, combate enfermedades, evita el apunamiento, elimina toxinas del cuerpo y disminuye la fatiga, el hambre y la indigestión.

La práctica ancestral aporta valores medicinales y nutritivos al cuerpo, combate enfermedades, evita el apunamiento, elimina toxinas del cuerpo y disminuye la fatiga, el hambre y la indigestión. | Foto: @Canal_BoliviaTV

Publicado 11 enero 2018

El cultivo de la planta de coca durante miles de años y sus innumerables beneficios, la convierten en un símbolo de la unión e identidad de los países andinos, donde el Acullico es una tradición de respeto y defensa a los usos y costumbres ancestrales.

El Acullico es un ritual ancestral en el que se mastican hojas de coca para aportar valores medicinales y nutritivos al cuerpo, pero más allá, la tradición representa la unión de los pueblos andinos de América Latina, y forma parte de la identidad y cultura de varias naciones. 

En Bolivia se conmemora el 11 de enero de cada año el Día Nacional del Acullico, como una forma de respeto y defensa a los usos y costumbres ancestrales que forman parte del patrimonio cultural y de la identidad del pueblo boliviano.

El festejo recuerda la incorporación en 2013 del país suramericano a la Convención Única de las Naciones Unidas sobre Estupefacientes de 1961.

El Gobierno de Bolivia reconoce el valor tradicional del masticado de la hoja de coca e impulsa el cultivo de la planta para uso medicinal, mascado e infusiones y la industrialización para elaborar alimentos como harinas o dulces, bebidas energéticas, mates o productos medicinales.

Ante esto, la Constitución establece “la protección de la coca originaria y ancestral como patrimonio cultural, recurso natural renovable de la biodiversidad y como factor de cohesión social”.

El consumo de la hoja de coca aporta vitaminas, proteínas, fibras, calorías y calcio. Además, elimina toxinas del cuerpo humano, disminuye la fatiga, el hambre y la indigestión, y evita los efectos del apunamiento, conocido como mal de montaña, causado por la falta de oxígeno en la atmósfera a grandes altitudes, según diversos estudios.

De acuerdo al presidente de Bolivia, Evo Morales, quien suele consumir dos veces al día entre dos a tres cucharadas de harina de hoja de coca mezcladas con miel, según reveló, el mascado de hojas de coca combate enfermedades como la diabetes y la obesidad, es efectiva para la osteoporosis, ayuda al funcionamiento del hígado y prolonga años de vida.

>> Evo Morales rechaza mentiras y conspiración de la derecha


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