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Los estudiantes están desaparecidos desde el pasado 26 de septiembre. (Foto: Reuters)

Los estudiantes están desaparecidos desde el pasado 26 de septiembre. (Foto: Reuters) | Foto: Reuters

Publicado 13 octubre 2014



En las inmediaciones del Congreso del estado Guerrero (sur de México) se llevó a cabo una manifestación para exigir la aparición de los 43 normalistas, que posteriormente terminó en un acto de represión policial.

Policías antimotines arremetieron contra una manifestación pacífica que llevaban a cabo unos 300 integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación del estado de Guerrero (sur de México), que exigían intensificar la búsqueda de los 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, desaparecidos desde el pasado 26 de septiembre.

La manifestación se llevó a cabo en las inmediaciones del Congreso del estado de Guerrero (sur de México) y la represión perpetrada por al menos 150 policías antimotines duró al menos 40 minutos.

Los policías usaron extintores, entre otros implementos, para dispersar a los manifestantes, que según medios locales, lograron abrir una puerta del recinto legislativo para guarecerse.

Tras el enfrentamiento en el Parlamento, los maestros de la CETEG -un sindicato muy organizado y activo para la protesta- se dirigieron a la fiscalía de Guerrero, donde continuaban sus reclamos.

La desaparición de los 43 normalistas ha enardecido al pueblo mexicano, que cuestiona la seguridad que brindan los cuerpos policiales.

teleSUR te invita a conocer en detalle el Caso Iguala

En contexto

Los estudiantes desaparecieron en el estado sureño de Guerrero el pasado 26 de septiembre, cuando protestaban contra la discriminación que sufren en la repartición de plazas en favor de escuelas urbanas por parte del gobierno de esa entidad.

Durante la manifestación, policías municipales de la ciudad de Iguala arremetieron contra los estudiantes, incluso disparando los autobuses donde se trasladaban, hecho que dejó a seis personas muertas (una con signos de tortura) y 17 heridas, además de 58 estudiantes desaparecidos, de los cuales 15 aparecieron, uno de ellos muerto.

Un total de 282 policías locales fueron detenidos preventivamente tras los hechos, pero sólo 22 fueron arrestados de forma definitiva como presuntos responsables de los ataques. Asimismo, el alcalde de Iguala, José Abarca Velásquez, deberá separarse de su cargo por 30 días y también fue expulsado de su partido político.

Autoridades del Gobierno mexicano confirmaron el hallazgo de al menos 28 cadáveres en fosas clandestinas situadas en el municipio Iguala. Las autoridades tienen considerables sospechas de que algunos de los cadáveres podrían ser de los 43 estudiantes desaparecidos.

El fiscal del estado de Guerrero, Iñaky Blanco, afirmó que las investigaciones en el caso de los normalistas desaparecidos revelaron que policías de Iguala entregaron a 17 de los estudiantes al grupo delictivo Guerreros Unidos.


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