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Publicado 14 febrero 2016

Dijo que es tiempo de actuar ante las injusticias, pero no habló de la violencia que deja miles de desapariciones forzadas en México desde el 2006.

El Para Francisco condenó este domingo las tres tentaciones que degradan la vida humana: el orgullo, la riqueza y la vanidad. 

El vicario de Cristo en su segunda misa en México, aseguró que es tiempo de abrir los ojos frente a tantas injusticias "que atentan contra el sueño y proyecto de Dios".

Durante la misa que celebró en el Centro de Estudios de Ecatepec, Estado de México, se refirió a las tres tentaciones que van en contra de los valores católicos, como la riqueza que se obtiene al adueñarse de bienes que han sido dados para todos y que son utilizarlos en beneficio propio o de unos pocos.

"Es tener el pan a base del sudor del otro, o hasta de su propia vida. Esa riqueza que es el pan con sabor a dolor, amargura, a sufrimiento".

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Criticó además la vanidad, que es la búsqueda del prestigio, con base en la descalificación constante de los otros que son diferentes.

Aseguró que esta tentación es la búsqueda exacerbada de la fama, que no perdona la de los demás.

Asimismo, mencionó el orgullo, que pone a un hombre en un campo de superioridad, "sintiendo que no se comparte la común vida de los mortales".

Para el pontífice, estas tres tentaciones buscan degradar y destruir. En este sentido, señaló que es difícil no dejarse "seducir por el dinero, la fama y el poder" y aseguró que con la fe en Dios, renace la misericordia.

Al finalizar, instó a las personas a ser memoriosas y a no olvidar sus raíces, ni las dificultades superadas. 

En el momento de la abundancia, no olvides tus orígenes

Se trata de la segunda misa con mayor participación que ofició, debido a que asistieron unas 300 mil personas.

Antes de ofrecer la liturgia, el Papa recorrrió en el papamóvil unos ocho kilómetros desde el helipuerto Bellisco, en Ecatepec, donde saludó a unos 600 mil feligreses que lo estaban esperando a lo largo y ancho del recorrido. 

El papa no habló de la violencia en México
El mensajero de Dios, no se refirió a la violencia en México, que ha dejado miles de desapariciones forzadas y unos 80 mil muertos desde el 2006. 
Aunque mencionó el dolor del pan por causa de la corrupción, no dijo nada respecto al sufrimiento y desesperación de los familiares de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos en el estado de Guerrero. 
Se conoció que el Papa recibió una carta pública, en la que la XI Caravana de Madres Centroamericanas le pidió que se pronunciara sobre la realidad que viven también los migrantes. 
"Desde hace once años, las Caravanas de Búsqueda de Madres Centroamericanas, hemos viajado a México a averiguar el paradero de hijos, hermanos o familiares no localizados, quienes según datos de la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México, se ubican en decenas de miles", indica la misiva. 

En contexto

El papa Francisco visita por primera vez al pueblo mexicano. En esta ocasión realiza una gira de cinco días, en los que visitará la Ciudad de México, y los estados de Chiapas, Michoacán y Chihuahua.

La estadía del sumo pontífice en esa nación norteamericana se da en el contexto de miles de desapariciones forzadas y más de 80 mil muertos desde 2006.

El sacerdote católico mexicano, José Alejandro Solalinde, aseguró que los feligreses de ese país norteamericano desean una respuesta del vicario de Cristo a los familiares de los 43 normalistas desaparecidos el 26 de septiembre de 2014.


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