• Telesur Señal en Vivo
  • Telesur Solo Audio
  • facebook
  • twitter
Pese a las acciones contra el racismo, en la actualidad muchas personas de piel negra son marginadas.

Pese a las acciones contra el racismo, en la actualidad muchas personas de piel negra son marginadas. | Foto: AP

Publicado 25 marzo 2016



El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, exhortó a la población mundial a dejar los prejuicios y las formas de racismo que prevalecen en el planeta.
 

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) destacó este viernes la valentía de millones de esclavos que fueron arrancados de sus hogares en África para servir a los poderosos de la época, durante más de 400 años. 

En ocasión al Día Internacional de Recuerdo a las Víctimas de la Esclavitud y la Trata Transatlántica de Esclavos, la ONU realizó varias actividades para conmemorar el sacrificio de al menos 15 millones de hombres, mujeres y niños que fueron víctimas del peor desplazamiento forzado en la historia mundial. 

"Resulta imperativo que trabajemos juntos por la igualdad de oportunidades, justicia y desarrollo sostenible para los pueblos afrodescendientes”, dijo el secretario general de la ONU,  Ban Ki-moon. 

Destacó el programa de Naciones Unidas para no olvidar el flagelo de la esclavitud que tanto daño hizo al pueblo africano. “Esa iniciativa busca llegar a jóvenes para que promuevan cambio de actitudes en la sociedad”, expresó. 

>> Conoce los cinco países con más esclavos en el mundo

El Día Internacional de Rememoración de las Víctimas de la Esclavitud y la Trata Transatlántica de Esclavos se celebró por primera vez un 25 de marzo de 2008, por iniciativa de la ONU, para no olvidar el drama humanitario que vivió el pueblo de África. 

Europa fue responsable de la esclavitud 

El tráfico de personas afrodescendientes ocurrió a través del Océano Atlántico entre los siglos XVI y XIX. La mayoría eran africanos de las zonas centrales y occidentales del continente, vendidos a compradores europeos para ser colonizados en el Norte y Suramérica.

Estos fueron esclavizados, obligados a plantar café, coco y algodón. También debían adentrarse en las peligrosas minas de oro y carbón, así como trabajar día y noche en los campos de arroz, en la construcción, madera, elaboración de barcos y hasta en los hogares como sirvientes, donde su trata era para nada acogedora, por el contrario, servían para satisfacer caprichos sexuales de sus “amos” y aberraciones racistas.


Comentarios
0
Comentarios
Nota sin comentarios.