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  • Los combates  entre cristianos que apoyan al depuesto presidente, François Bozizé, y rebeldes musulmanes aliados a la coalición Séléka, comenzaron en 2012. (Foto: Archivo)

    Los combates entre cristianos que apoyan al depuesto presidente, François Bozizé, y rebeldes musulmanes aliados a la coalición Séléka, comenzaron en 2012. (Foto: Archivo)

Publicado 4 febrero 2014

Unos 20 mil niños retornaron a clases en la República Centroafricana por iniciativa del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), pese a la continuidad de los combates entre cristianos que apoyan al depuesto presidente, François Bozizé, y rebeldes musulmanes aliados a la coalición Séléka, quienes se alzaron en armas en 2012 contra el mandatario, tras considerar que no había respetado los acuerdos de paz de 2007.

La Unicef informó este martes que las clases comenzaron hace varios días en Bangui y en territorios del interior del convulso país, donde la ONU y otras naciones instalaron aulas temporales.

"Muchas escuelas han sido destruidas, y en tiempos de conflictos, los niños necesitan sentir cierta normalidad en sus vidas y esperanzas de un futuro mejor", señaló el vocero de Unicef, Patrick McCormick.

Según explicó en la sede de Naciones Unidas en Ginebra (Suiza), el Fondo trabaja con el Gobierno de transición liderado por Catherine Samba-Panza, y el primer ministro, Andre Nzapayeke, para poner otra vez en funcionamiento las instalaciones docentes dañadas por la crisis, a la cual se le atribuyen miles de muertos y casi 900 mil desplazados.

Los niños están entre los más golpeados por las hostilidades, las cuales experimentaron una escalada a principios de diciembre, con los ataques y actos de venganza entre grupos integrados por antiguos rebeldes Séléka (de mayoría musulmana) y milicias anti-Balaka (cristianas).

"Ellos están bajo permanente ataque, son asesinados de manera brutal y carecen de protección, de ahí la urgencia de un mayor respaldo a los infantes", advirtió el director ejecutivo de Unicef, Anthony Lake, quien realizó una reciente visita al Estado centroafricano.

Otro de los peligros que enfrentan los niños en el conflicto es su reclutamiento para obligarlos a combatir y cometer crímenes.

Por otra parte, la Organización Mundial de la Salud anunció la presencia en la República Centroafricana de su director de Manejo de Emergencias, Richard Brennan, para ver allí las necesidades en materia de atención médica.

También el Programa Mundial de Alimentos (PMA) desarrolla acciones para brindar ayuda humanitaria urgente, situación en la que la ONU estima se encuentran dos millones 200 mil personas, la mitad de la población.

De acuerdo con el PMA, sus reservas en Bangui comienzan a escasear, por lo que llama a la solución de los obstáculos que enfrenta un convoy de 43 camiones con alimentos, detenido en la frontera con Camerún desde hace tres semanas.


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