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A través de innumerables intentos fallidos y del abierto financiamiento a la ultraderecha de Venezuela, Estados Unidos busca crear un caos en la nación.

A través de innumerables intentos fallidos y del abierto financiamiento a la ultraderecha de Venezuela, Estados Unidos busca crear un caos en la nación. | Foto: La Radio del Sur

Publicado 28 octubre 2015

Desde la llegada del líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez, a la presidencia de Venezuela, EE.UU. ha mantenido un política hostil en contra del país suramericano.

Durante la última década Venezuela ha enfrentado constantes ataques por parte de Estados Unidos. En reiteradas ocasiones el Gobierno de la nación suramericana ha denunciado que Washington busca la desestabilización del país para apoderarse de sus riquezas. 

La noche del martes el presidente Nicolás Maduro rechazó contundentemente las declaraciones del jefe de comando Sur de EE.UU., John Kelly, quien defendió abiertamente sus pretensiones intervencionistas contra Venezuela, bajo el argumento de una supuesta crisis humanitaria.

Maduro señaló estas intenciones como "signos alarmantes de desesperación en la derecha pitiyanqui y en la élite imperial de Estados Unidos”.

Ante las incesantes declaraciones por la parte estadounidense supuestas violaciones de derechos humanos, el dignatario venezolano enfatizó que su país no callará y, por el contrario, se defenderá de cualquier arremetida, porque “así nos dejó Chávez: con voz propia, dignidad e independencia”.

Hasta ahora, el Gobierno estadounidense no ha hecho alguna declaración directa de guerra o de intervención militar en la nación bolivariana, solo se ha mostrado “preocupado” por la democracia de ese país. Sin embargo detrás de esas palabras de “solidaridad” con el pueblo venezolano, se esconde la oscura intención de intensificar la guerra económica, la subversión política, y los intentos por lograr el aislamiento internacional de la nación.

A través de innumerables intentos fallidos y del abierto financiamiento a la ultraderecha de Venezuela, Estados Unidos busca crear un caos en la nación, para poner al pueblo en contra del Gobierno; sin embargo, hasta ahora, ha sido el mismo pueblo el que ha defendido la Revolución Bolivariana.

Decreto imperial

Basada en su condición de potencia, Washington se ha caracterizado por sus constantes injerencias en los asuntos de varios países, en el caso de Venezuela ha mantenido una política hostil desde que el presidente Hugo Chávez llegó al poder.

Uno de los ataques más insólitos de Estados Unidos hacia Venezuela ocurrió el 9 de marzo de este año, cuando el presidente Barack Obama, anunció una serie de sanciones en contra del pueblo venezolano por supuestas violaciones de derechos humanos y, además, declaró una “situación de emergencia nacional” por el "riesgo extraordinario" que supone Caracas para la seguridad de EE.UU.”

A través de un comunicado, la Casa Blanca informó sobre el congelamiento de bienes en su país a ciudadanos venezolanos así como la prohibición de entrada a esa nación.

Según EE.UU., los funcionarios incluidos en el decreto habrían estado vinculados a actos de violación a los derechos humanos, precisamente por detener las protestas golpistas registradas en Venezuela entre febrero y mayo de 2014, cuando fallecieron 43 personas.

Ante la acción, catalogada por el presidente Nicolás Maduro como agresión la soberanía nacional, pidió a la Casa Blanca derogar el decreto, e inició la recolección de firmas en rechazo a la medida. 

Pocas semanas después, el número de firmas en apoyo a Venezuela superó los nueve millones, y a esta iniciativa se sumaron diferentes países y organizaciones internacionales.

Venezuela recibió el apoyo unánime de más de 160 países. Organizaciones internacionales como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), el ALBA-TCP, el Movimiento de Países No Alineados y el Grupo 77 más China manifestaron no sólo el respaldo y solidaridad con Venezuela sino también la solicitud firme al presidente Barack Obama para derogar ese decreto.

Los pueblos de todos los continentes se movilizaron en marchas, actos, conciertos y jornadas de firmas que han conmovido a la opinión pública mundial apoyando la campaña “Venezuela no es una amenaza. Somos esperanza”, a través de la cual se exigió la revocación inmediata del decreto estadounidense con la expresión “Obama deroga el decreto ya”.

Tan grande fue el movimiento internacional y la presión hacia el Ejecutivo norteamericano que, un mes después, Obama se vio obligado a reconocer lo que ya para el mundo era obvio, que Venezuela no es una amenaza para su país. No obstante, no cumplió con el reclamo internacional de derogar el decreto.

"No creemos que Venezuela sea una amenaza para Estados Unidos y Estados Unidos no es una amenaza para el Gobierno de Venezuela", dijo.

Intentos de golpe de Estado

Desde que la Revolución Bolivariana se instauró en Venezuela (1999), muchos han sido los intentos para derrocar al Gobierno, todos ellos apoyados por la nación norteamericana y fracasados.

La más reciente de estas intentonas fue desmantelada el pasado mes de febrero, cuando el presidente Nicolás Maduro informó que varios oficiales de la Aviación del Ejército, financiados por el Gobierno estadounidense, pretendían llevar a cabo un golpe en tres fases.

En primer lugar, se publicaría el programa de Gobierno de transición, el cual defendía a los golpistas. Posteriormente, se planeaba atacar con un avión Tucano artillado el Palacio de Miraflores (casa de Gobierno) y sedes de medios de comunicación, entre ellas, la de teleSUR. Finalmente, se publicaría un video con declaraciones de un general convicto, indicando que la fuerza militar se había sublevado contra el presidente Maduro.

En relación a esto, el dignatario venezolano indicó que el material audiovisual no pudo ser grabado gracias a las medidas de seguridad del Gobierno venezolano.

En octubre del año anterior, el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Diosdado Cabello, develó un audio en el que se escucha al “vidente” brasileño, Reinaldo Dos Santos, planificando estrategias y acciones para gestar un golpe militar en la patria de Bolívar.

En el audio se escucha a Dos Santos conversando con un personaje no identificado al que le hablaba sobre la contratación de mil 500 hombres y la adquisición de unas tarjetas madres para poner a funcionar aviones Sukohi, junto con 11 helicópteros artillados, para atacar Caracas (capital venezolana) y sedes la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

Así, el Gobierno venezolano ha ido desarticulando anualmente, diferentes intentos de golpe, todos financiados desde Estados Unidos.

Guerra económica

Desde el año 2013, sectores de la derecha venezolana apoyados por EE.UU. mantienen una guerra económica ejecutada a través de la desestabilización, el acaparamiento, la especulación y contrabando de extracción, a fin de promover la escasez y angustiar a la población.

La guerra económica en Venezuela consiste en el uso de mecanismos para reducir o limitar la oferta de bienes esenciales de consumo masivo, así como la utilización de sistemas no formales de distribución, contrabando de extracción y reducción deliberada de la producción, bajo el argumento de algún insumo.

Desde que se conocieron las intenciones de poner en marcha esta guerra, el Gobierno de Venezuela ha ejecutado diferentes acciones para combatir este flagelo, y aunque la tarea no ha sido fácil, ha logrado garantizar al pueblo el derecho a la alimentación.

El Ejecutivo venezolano se ha concentrado en garantizar los alimentos, productos y servicios de primera necesidad para el pueblo. Incluso Maduro ha prometido “vencer a los contrabandistas, no podrán más los capitalistas, los ladrones, los individualistas, los mezquinos. No podrán más que la mayoría del pueblo que quiere trabajar, vivir, que quiere la estabilidad de su familia, la felicidad”.

A pesar de que el mandatario y los funcionarios han informado que la guerra económica es orquestada por figuras como el expresidente de Colombia Álvaro Uribe, también han salido a la luz los vínculos de este personaje con miembros de la ultraderecha venezolana, que abiertamente es financiada por el país norteamericano.

Asimismo, en marzo, Maduro alertó sobre una orden por parte del imperio estadounidense para incrementar la guerra financiera contra el pueblo venezolano.

En ese sentido, el jefe de Estado señaló que la principal batalla que tiene la población en las calles  es derrotar la guerra económica “con trabajo con producción y acabando las mafias intermediarias especuladoras”, por lo que pidió a los venezolanos “incrementar la batalla productiva, distributiva y popular por la seguridad alimentaria del país”.

A pesar de los constantes y crecientes intentos de Estados Unidos por aislar a Venezuela, esta meta no ha podido ser cumplida, gracias a que el líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez supo impulsar las buenas relaciones políticas y económicas con diversas naciones del mundo.


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