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El Vaticano se ha tenido que enfrentar en las últimas décadas a hechos que han empañado su imagen de santidad.

El Vaticano se ha tenido que enfrentar en las últimas décadas a hechos que han empañado su imagen de santidad. | Foto: teleSUR

Publicado 27 septiembre 2015





Desde hace muchas décadas atrás, la Iglesia católica se ha visto involucrada en innumerables escándalos, desde el abuso a menores, hasta la homosexualidad y la corrupción, si, embargo, muy poco ha sido el tratamiento que se le ha dado desde la máxima institución a las acciones que están fuera de los estatutos.

Desde sus inicios, la Iglesia Católica ha sido un símbolo de santidad en el mundo. Sus dirigentes son los encargados de guiar por un camino de gracia hacia Dios, a los más de mil 200 millones de fieles a esta religión, que es la más numerosa, y se remonta a la época de Jesús y los 12 apóstoles.

El catolicismo se identifica como la Iglesia por la que murió el hijo de Dios en a los 33 años, y según sus bases, tiene como principal misión vivir la espiritualidad por medio del amor recíproco y la administración de los sacramentos, a través de los cuales Dios otorga su misericordia a los creyentes y fieles servidores.

Desde hace muchas décadas, la Iglesia se ha visto involucrada en innumerables problemas, que con poca frecuencia fueron denunciados. Sin embargo, desde la década de los 90, empezaron a salir a la luz pública muchas irregularidades que en el marco del catolicismo se cometían, dando pie, a escándalos a nivel mundial.

En medio de esta crisis, los dirigentes del Vaticano se han esforzado en los últimos años por hacer frente a esta serie de cuestiones que han empañado la imagen del clero.

La pederastia

Durante la última década del siglo XX, el mundo empezó a conocer otra cara de la Iglesia católica, cuando en Irlanda y Estados Unidos se registraron las primeras denuncias contra sacerdotes por abuso a menores. Desde entonces, estalló una ola de acusaciones de este tipo, pues quienes habían sido víctimas de la pederastia y guardaron silencio durante años, se motivaron a confesar sus casos.

Con el paso de los años, se ha hecho común escuchar denuncias sobre pederastas miembros de la Iglesia católica, que toman como víctimas a infantes desde los 3 años, y muestran preferencia por los menores de entre 11 y 14 años de edad; además las prácticas más recurrentes son sexo anal y penetración oral. Mientras que los lugares escogidos para cometer estos actos, son en su mayoría, seminarios sacerdotales, escuelas y orfanatos donde niños y adolescentes estaban bajo el cuidado del clero.

Así, las demandas por estos casos de abusos sexuales en el marco de la Iglesia, también han incluido a la jerarquía católica, debido a que muchos de los afectados aseguran que en ocasiones, obstaculizan las investigaciones, no reportan los crímenes o encubren a los sacerdotes pederastas moviéndolos de Parroquias para evitar su detención y juicio.

De igual manera, diversas organizaciones de víctimas de pedofilia, han asegurado que los papas Juan Pablo II y Benedicto XVI tuvieron cierta responsabilidad en el encubrimiento de abusos y en la omisión de las denuncias.

 

Por su parte, Francisco, el actual dirigente de la Iglesia católica, fue el primer papa que rompió el silencio sobre este tema y se pronunció en su contra en 2014, al tiempo que aseguró que “al igual que Jesús, utilizaré el bastón contra los sacerdotes pederastas”.

El pontífice detalló que de los 414 mil prelados que se reconocían para el año 2012, cerca del 2 por ciento de los sacerdotes católicos están vinculados a esta situación que empaña la buena imagen de la Iglesia.

Hasta ahora EE.UU. es uno de los países donde se ha registrado el mayor número de denuncias de este tipo y donde algunas diócesis han tenido que pagar cuantiosas sumas en indemnizaciones a las víctimas. En este sentido, la Junta Nacional de Revisión de ese país (National Review Board), reveló en un informe que un total de cuatro mil 392 sacerdotes fueron acusados de abusar sexualmente de 10 mil 667 menores entre 1950 y 2002. De esta cifra, aproximadamente seis mil 700 casos presentaron suficientes pruebas, otros tres mil 300 no fueron investigados porque los sacerdotes ya habían fallecido y otros mil no presentaron pruebas fiables para justificar una investigación.

En los últimos años la Santa Sede ha puesto en marcha políticas y procedimientos diseñados especialmente para tratar de eliminar esos abusos y para colaborar con las autoridades estatales en la lucha contra la pederastia. No obstante, el Comité de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, cree que esas políticas no son suficientes y que el Vaticano aún no ha adoptado medidas importantes para evitar que se repitan los casos de pederastia.

Homosexualidad en la Iglesia

El papa francisco ha roto los precedentes de la Iglesia católica, y así como se ha atrevido a hablar de la pederastia, ha tocado varias veces durante sus discursos, el tema de la homosexualidad, a pesar de que el catolicismo no la admite.

A principios de 2013 se filtraron en la prensa italiana varios documentos privados del Vaticano, en los cuales se ponía al descubierto varios casos de corrupción e intentos de chantaje contra sacerdotes homosexuales en la institución eclesiástica.

El papa Francisco reconoció la existencia de un “lobby gay” dentro del clero y la señaló como una situación difícil, a la cual se le debe buscar una solución y destacó que “la reforma de la Curia romana es algo que pedimos casi todos los cardenales en las congregaciones previas al Cónclave”.

El pasado mes de abril, un hombre denunció que varios sacerdotes italianos mantienen una "intensa vida sexual", tanto entre clérigos como con homosexuales laicos, y además presentó ante el Vaticano varios videos de orgías sexuales y otras supuestas pruebas.

Según informó el diario italiano Il Corriere del Mezzogiorno, el escándalo se desató en la ciudad de Tarento (norte de Italia), cuando un hombre denunció ante el Tribunal Eclesiástico de la región de Puglia que había mantenido relaciones sexuales con un sacerdote local. Denunció además orgías sexuales entre sacerdotes, y presentó un conjunto de pruebas, incluyendo videos de orgías grabados por cámaras web, fotografías y conversaciones en Facebook y Skype, que revelan también casos de prostitución, así como el intercambio de fotos íntimas y de direcciones de sacerdotes homosexuales.

El denunciante afirmó haber conocido a través de facebook a un sacerdote de 50 años que luego se convirtió en su pareja sexual. Relató también que el sacerdote le confesó que había tenido una "vida sexual intensa", casi siempre con sacerdotes, aunque no solo con ellos, ya que también le confesó que mantuvo relaciones sexuales con un joven de la Guardia Suiza Pontificia del Vaticano.

Posterior a esto, se conoció que el arzobispo de Taranto, monseñor Filippo Santoro, expulsó al sacerdote sospechoso (sin revelar su nombre) y sancionó a otros clérigos supuestamente involucrados.

A pesar de que en diferentes oportunidades el sumo pontífice ha defendido a las personas homosexuales en todo el mundo, es algo ilógico e inaceptable que quienes dirigen la Iglesia globalmente, una institución que repudia la homosexualidad, mantengan relaciones sexuales (algo que de por sí ya les es prohibido por sus votos de castidad) con personas del mismo sexo.

Vatileaks

Vatileaks fue el nombre que se le dio al escándalo que se registró en el Vaticano tras el robo y filtración de documentos reservados del papa, en el año 2012 y por el cual, Paolo Gabriele, mayordomo de Benedicto XVI fue condenado a 18 meses de prisión.

En enero de 2012, la televisión italiana La 7, publicó unas cartas enviadas al entonces papa Benedicto XVI por parte del nuncio de EE.UU. y ex secretario general del Gobierno de la Ciudad del Vaticano, Carlo Maria Viganó, donde denunciaba la “corrupción, prevaricación y mala gestión” en la administración vaticana.

En estas misivas, Viganó expresaba su preocupación debido a que los banqueros del Comité de Finanzas y Gestión del pontificio, se enfocaban más en sus intereses propios que en los generales de la Iglesia católica. Además destacó su inquietud por la desaparición de unos 2,5 millones de dólares a través de una operación financiera en 2009.

Asimismo, otra de las cartas revela que la Fábrica de San Pedro, que se encarga del mantenimiento de los edificios vaticanos, presentó una cuenta “astronómica”, de 550 mil euros, por la construcción del Portal de Belén, que se colocó en la plaza de San Pedro en 2009.

Luego de este escándalo, diferentes medios de comunicación añadieron leña al fuego, con la denuncia de la presunta existencia de un complot para asesinar al papa, cuyo documento fue entregado en el Vaticano por el cardenal colombiano Darío Castillón. Información que fue confirmada por el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, quien además afirmó que era evidente “que se trata de un disparate”.

Lombardi denunció la existencia de “una especie de Wikileaks para desacreditar a la Iglesia”y de allí, surgió el nombre de “Vatileaks”.

 
 

Luego de tener toda esta documentación en sus manos, Benedicto XVI creó una comisión cardenalicia, presidida por el español Julián Herranz, que interrogó a unas 30 personas, con la finalidad de esclarecer las filtraciones.

El escándalo se incrementó el 19 de mayo de 2012, cuando salió a la venta “Sua Santita”, un libro de Gianluigi Nuzzi, donde recoge más de un centenar de documentos desvelaban tramas e intrigas de poder en el Vaticano. En este contexto, el mayordomo del Pontífice fue detenido el 23 de mayo, luego de que la Gendarmería italiana encontrara en su residencia, miles de documentos fotocopiados y originales enviados al papa, algunos de ellos, estaban publicados en el libro de Nuzzi.

Dos días después, el informático que trabaja en la Secretaría de Estado, Claudio Sciarpelletti, de 48 años, también fue detenido, debido a que la policía encontró en su escritorio un sobre con documentos que supuestamente le había dado Gabriele.

El 29 de septiembre, se dio inicio al juicio más mediático en el marco de la Iglesia católica. El mayordomo fue juzgado por robo con agravante y fue condenado a 18 meses de cárcel, mientras que el informático se enfrentó a la justicia por encubrimiento y recibió dos meses de cárcel.

Lavado de dinero

Los varios documentos oficiales de la Santa Sede que se han filtrado en los medios, han dejado al descubierto también que el Instituto para las Obras de Religión (IOR), más conocido como banco del Vaticano, pudo haber sido usado para lavar dinero.

Algunas investigaciones han revelado que en el IOR existían cuentas de laicos, es decir que no todos los clientes eran congregaciones religiosas o miembros del clero, si no que se autorizó la apertura de cuentas a personas que no pertenecen a la institución eclesiástica. Entre las pesquisas, se determinó que en el año 2010 a través de 13 operaciones se movieron 23 millones de desde el banco del Vaticano hacia el organismo de crédito italiano “Credito Artigiano”.

 

El pasado mes de julio, el departamento financiero de la Santa Sede publicó un comunicado en el que informa que el ministro de Economía del Estado romano, George Pell, reveló que el Vaticano ha tenido más de mil millones de euros no declarados en el balance general, antes de que entraran en vigor las nuevas normas contables el año pasado.

Pell, no sugiere ningún delito, sin embargo, sostiene que los departamentos tuvieron durante mucho tiempo "casi carta blanca" con sus finanzas, lo que responde a patrones establecidos anteriormente, en gestiones celosas en sus asuntos propios.


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