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Publicado 8 diciembre 2015

La comunidad de Bojayá ahora espera el otro perdón por parte del Gobierno de Colombia, 13 años después de la tragedia.

Trece años después de que una bomba explosiva cayó sobre una iglesia en Bojayá, Chocó, al occidente de Colombia y mató a 79 personas, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia- Ejército del Pueblo (FARC-EP), reconoció en un comunicado el error cometido durante el ataque a una facción paramilitar en pleno casco urbano.

La reunión previa al documento fue sostenida en La Habana, Cuba,con una     comisión que viajó del departamento de Chocó, sobrevivientes de aquel 2 de mayo, entre ellos el sacerdote Antún Ramos, quien estuvo ese día en la parroquia acompañando a la comunidad que había buscado refugio en el templo.

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EL DATO» Uno de los peores ataques de las FARC durante 50 años de conflicto colombiano ocurrió en el año 2002 en Bojayá, en el departamento de Chocó. Una bomba que cayó sobre la iglesia del municipio causó 79 muertos.

Por su parte, el miembro del secretariado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia- Ejército del Pueblo (FARC-EP), Pastor Alape, se reunió este domingo con más de 300 personas del pueblo Bojayá para pedirles perdón.

Alape, en presentación de las FARC-EP reconoció que lo ocurrido en Bojayá fue una tragedia “que nunca debió ocurrir y que aún hoy se siente en las calles, en las caras de sus habitantes”. Precisó que el pueblo quedó marcado como el lugar donde se evidenció la crudeza del conflicto en Colombia. 

Representantes de la comunidad detallaron que no esperan compensación monetaria, solo quieren que las 110 personas que resultaron lesionadas en el atentado reciban atención médica para completar su rehabilitación.

Lea el comunicado»

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EN CONTEXTO

En mayo del 2002, Bojayá, en el occidente colombiano, se hizo pedazos. Mientras sus habitantes trataban de protegerse de los enfrentamientos entre las FARC y las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), un cilindro bomba cayó en la iglesia donde la comunidad se ocultaba.
79 personas murieron, unas 100 resultaron heridas y al menos 6 mil más tuvieron que salir corriendo. La guerra los sacó de su pueblo.

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