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Publicado 11 septiembre 2015

La guerrilla reitera el llamado al Gobierno a respetar los acuerdos alcanzados en la mesa de diálogos de La Habana e insta a Venezuela y Colombia a discutir sus diferencias como naciones hermanas. 

El jefe de la delegación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP), Iván Márquez, emitió este viernes un comunicado en el que reitera que el actual proceso de paz en el país suramericano no significa sometimiento, sino un diálogo entre partes iguales que a pesar de diferentes visiones deben trabajar de manera armonizada.

Lee aquí Continúan diálogos de paz entre FARC-EP y Gobierno colombiano

En el documento leído en La Habana, Cuba, el dirigente de la insurgencia reiteró que los diálogos realizados en la isla caribeña constituyen un proceso de paz y no un juicio contra el grupo insurgente

No hemos venido a La Habana a negociar impunidades ni a agachar la cabeza frente al derecho penal del enemigo, sino a construir fórmulas consensuadas.

Márquez aseguró en el texto que cuando las FARC – EP  habla de dejación de las armas se refiere que no serán usadas para hacer política, este compromiso debe ser respetado por el Estado y el grupo insurgente. Más adelante reconoció que están discutiendo en la mesa de diálogos los mecanismos para asegurar una lucha política limpia y democrática sin el uso de las balas.

En el comunicado, las FARC- EP  expresan la intención de adoptar un convenio razonable y basado en el sentido común para lograr el objetivo de alejar las armas de la confrontación política. Así mismo, afirman que inician un nuevo ciclo de conversaciones con la certeza de que el proceso debe avanzar hacia el fin del conflicto.

Márquez añadió que el entendimiento entre las delegaciones del gobierno y las FARC- EP prosiguen en los temas del cese al fuego y de hostilidades, bilateral y definitivo. Asimismo, dijo que han  iniciado el estudio que lleve al  esclarecimiento y desmontaje del paramilitarismo, con el fin de evitar sea una amenaza de guerra sucia después de la firma del acuerdo de paz.

El comunicado sostiene la inconveniencia de hallar una solución de manera unilateral,  esto en referencia al tema de la refrendación de los acuerdos de La Habana, ley que actualmente se discute en el congreso colombiano sin la participación de representantes de las FARC- EP.

En el documento, la insurgencia instó a superar cuanto antes las desavenencias entre Colombia y Venezuela, dos repúblicas hermanas, paso que consideró indispensable para el éxito del proceso de paz. 

Aquí -→ FARC llaman a Colombia a fortalecer relaciones con Venezuela

En Contexto

El tema de justicia, que el gobierno y la guerrilla comenzaron a discutir en julio, es uno de los más complejos del proceso de paz iniciado en 2012, pues ambas partes se culpan mutuamente de ser los principales responsables de la violencia armada, que en medio siglo ha dejado 220.000 muertos y seis millones de desplazados 
Representantes del gobierno colombiano se reunen con las FARC-EP en La Habana, desde 2012, para tratar de conseguir una salida concertada a la confrontación armada que lleva más de medio siglo afectando a la nación suramericana y a su población.
Venezuela ejerce, junto a Chile, como país acompañante en el proceso de paz que las FARC-EP y el Gobierno colombiano llevan a cabo en Cuba, que actúa junto a Noruega como nación garante en los diálogos de paz en La Habana.

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