• Telesur Señal en Vivo
  • Telesur Solo Audio
  • google plus
  • facebook
  • twitter
En el año 2001 el entonces presidente George W. Bush declaró "la guerra contra el terrorismo".

En el año 2001 el entonces presidente George W. Bush declaró "la guerra contra el terrorismo". | Foto: EFE

Publicado 1 julio 2016

Analistas critican la doble moral de los Estados Unidos al calificar a otros países como terroristas y al mismo tiempo invadir y promover guerras 

El departamento de Estado de los Estados Unidos publica anualmente un informe sobre el terrorismo en el mundo en el que incluye la “lista negra” de los países que, bajo su óptica, patrocinan el terrorismo.

Esta lista se publica anualmente desde el año 1982. Los países que la conforman han sido denominados también con el concepto de “Estados canallas” que surgió en los años noventa, y a la que se sumó el del “eje del mal" creado por el presidente George Bush en 2002. 

¿Qué países son catalogadas como amenazas para la paz mundial?

Los denominados “Estados canallas”  en inglés como “Rogue State” o su reactivación con “el eje del mal” (Axis of evil) es una expresión peyorativa utilizada en las relaciones internacionales para referirse a aquellos países que amenazan la paz y estabilidad mundial.

Estos estados se caracterizan por contar con un régimen autoritario, en no respetar los derechos humanos, auspiciar el terrorismo y proveerse  de armas de destrucción masiva.

Los países que forman parte de esta lista actualmente son Irán, Siria y Sudán.

Cuba llegó a formar parte de la lista, pero en mayo del año 2015  EE.UU retiró al país caribeño de la lista. Corea del Norte abandonó la lista en el año 2008 por su disposición a participar en las negociaciones internacionales sobre la desnuclearización y desmantelamiento de su programa nuclear.

Según el criterio norteamericano

Algunos críticos acusan al concepto de “estados canalla” o “eje del mal” debido a que hace referencia simplemente a cualquier estado que se oponga a los Estados Unidos, pero que no necesariamente constituye en si, una amenaza global.

Arabia Saudita, cumpliría con todos los requisitos para ser considerado como uno, aunque no es etiquetado como tal, por ser una aliado estratégico del país norteamericano. 

Otros acusan a Estados Unidos de ser él mismo un estado canalla, cuya política exterior es frecuentemente incriminada de tener el mismo tipo de  brutalidad y arbitrariedad de aquellos a quienes él cataloga bajo ese concepto. 

Consideran que el país no tiene autoridad moral para juzgar qué país es o no terrorista, y que los criterios para determinar qué es terrorismo, no incluye el terrorismo de Estado, algo de que diversos académicos lo han acusado de practicar. 

Es aún más preocupante para críticos y analistas la tendencia que tienen los Estados Unidos para de iniciar una acción armada contra aquellos con los que no concuerden con sus intereses.

El escritor William Blum o el economista  Edward S. Herman apoyan la idea de que el concepto es aplicable a Estados Unidos porque esté aplica la tortura, interviene militarmente sin el consentimiento de las Naciones Unidas, apoya dictaduras según su conveniencia y no cumple con el protocolo de Kioto sobre la contaminación.

El intelectual americano Noam Chomsky ha afirmado que “"Estados Unidos es un estado Terrorista" y que “"EE.UU. es uno de los principales Estados terroristas del mundo según su propia legislación".

Chomsky afirma que está comprobado que los líderes de este país nunca operan sujetos a las leyes.

Por otra parte, el costo humano social y político que han causado las intervenciones realizadas por los Estados Unidos ha sido enorme.

Según un estudio realizado por el activista antibelicista James Lucas, EE.UU ha matado a más de 20 millones de personas en 37 “naciones victima” que han sido objeto de su política injerencista.

En diversas parte del mundo rechazan las acciones bélicas de EE.UU (EFE)

El terrorismo como argumento de intervención

La llamada “Guerra contra el Terrorismo”  fue empleada por el presidente George Bush luego de los atentados ocurridos el 11 de septiembre,  con el fin de movilizar a la sociedad estadounidense y se convirtió en uno de los ejes centrales de la política exterior de ese país.

Algunos analistas sostienen que la misma ha sido utilizada como argumento para intervenir militarmente en otros países.

Así opina la analista política Olga Schedrova quien afirma que uno de los objetivos principales de esta guerra es dejar al mundo árabe destrozado, para beneficiar así la economía estadounidense y de esta forma satisfascer sus intereses geoestratégicos en la zona.

Se ha señalado  también que las medidas adoptadas en relación a dicha guerra han violado los derechos humanos de las poblaciones de aquellos países que han sido intervenidos.

Otros sostienen que ha sido además un mecanismo eficaz para lograr intimidar a la población estadounidense y establecer regulaciones policiales sin ser sometidas a discusión.

Desde el año 2001, el gobierno norteamericano implementó leyes que violan las libertades básicas, como el derecho a la privacidad, el debido proceso y las garantías procesales.

Por otra parte, algunos estudios han señalado que las intervenciones militares realizadas por los Estados Unidos han incrementado las acciones terroristas en el mundo, porque tiende a debilitar la seguridad interna de los Estados e incita a los ataques terroristas de represalia.


Comentarios
0
Comentarios
Nota sin comentarios.