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Las Fuerzas Armadas aseguran que respetarán la Constitución.

Las Fuerzas Armadas aseguran que respetarán la Constitución. | Foto: @losotrosjudios

Publicado 25 marzo 2016

El comandante general del Ejército brasileño aseguró que las Fuerzas Armadas actúan bajo la autoridad de la jefa de Estado, Dilma Rousseff, como indica la Constitución.

El Ejército de Brasil actuará de acuerdo a la Constitución para garantizar la estabilidad en el país, frente al intento de golpe de Estado que adelanta la derecha contra la presidenta Dilma Rousseff, así como los ataques contra el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva. 

El comandante general del Ejército brasileño, Eduardo Vilas Boas, afirmó que "cualquier actitud nuestra será absolutamente respaldada por lo establecido en los dispositivos legales, desde la Constitución hasta las leyes complementarias, y siempre condicionada al accionar de uno de los Poderes de la República".

En el programa de radio el "Comandante Responde", difundido en un canal de YouTube, Vilas Boas afirmó que van a "contribuir en la mantenimiento de la estabilidad" para buscar una salida a la crisis "económica, política y ética y moral".

>> Lula da Silva: no vamos a aceptar un golpe en este país

“El Ejército es una institución del Estado y en los momentos de crisis, las instituciones sólidas se vuelven referencia para la sociedad y a ella miran y aguardan actitudes que señalen cómo salir de la crisis”, dijo.

Citó el artículo 142 de la Constitución de Brasil, que señala que las Fuerzas Armadas obedecen la autoridad suprema del presidente. 

Este 24 de marzo, el pueblo brasileño marchó en las ciudades de Sao Paulo y Río de Janeiro en rechazo al intento de golpe de Estado contra el Gobierno de Dilma Rousseff, que se gesta desde el año pasado.

Los manifestantes marcharon hasta la sede del canal de televisión Globo para denunciar la participación de este medio en el intento de golpe de Estado.

En contexto

Desde el año pasado, el Congreso y la derecha de Brasil pusieron en marcha un plan para difamar el Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff y desprestigiar los logros alcanzados en beneficio del pueblo, mediante intentos de enjuiciar a la jefa de Estado por el caso de corrupción en la estatal Petrobras.

Por ahora, el Congreso evalúa destituirla y, en caso de que la acusación a Rousseff proceda, estiman separarla por 180 días de sus funciones mientras investigan, Lula da Silva, por su parte, también es investigado por el caso. 

Rousseff dijo confiar en que derrotará el proceso legal político que sigue la Cámara de Diputados en su contra y con el que la oposición busca su renuncia.


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