• Telesur Señal en Vivo
  • Telesur Solo Audio
  • facebook
  • twitter
El gobierno de Cuba expresó su apoyo al gobierno constitucional de la mandataria Dilma Rousseff.

El gobierno de Cuba expresó su apoyo al gobierno constitucional de la mandataria Dilma Rousseff.

Publicado 18 abril 2016



El Gobierno cubano denunció que factores de la derecha buscan cerrar el ciclo de gobiernos populares y acabar con las conquistas sociales alcanzadas por el pueblo brasileño. 

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, emitió este lunes una declaración de solidaridad con la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, expresando su rechazo a la consumación del primer paso para un golpe de Estado parlamentario en esta nación. 

En el escrito se señala que la aprobación de un juicio político contra la mandataria, por parte de la Cámara de Diputados, es un ataque basado en acusaciones sin pruebas ni fundamentos legales y contra la legitimidad de un gobierno electo democráticamente en las urnas por la mayoría de un pueblo. 

Desde 2003, con el primer gobierno del Partido de los Trabajadores se han implementado en Brasil vitales programas sociales de amplio beneficio para los menos favorecidos, refiere el texto. 

>> Oposición en Brasil pretende amnistía para Eduardo Cunha 

La declaración de la Cancillería expresa que Brasil se convirtió en un influyente actor internacional, defensor de las causas justas y promotor de la unidad e integración latinoamericana y caribeña.

>> 36 caras del golpe: Los delitos de diputados pro impeachment en Brasil 

Asimismo, expresa que "los golpistas buscan cerrar el ciclo de gobiernos populares del Partido de los Trabajadores y acabar con las conquistas sociales alcanzadas por el pueblo brasileño e implantar un gobierno neoliberal".

A juicio del Gobierno cubano la contraofensiva forma parte de una estrategia de la oligarquía y el imperialismo, dirigida también contra los países del grupo BRICS, que constituyen un conjunto de economías fuertes que desafiaron la hegemonía del dólar estadounidense.

En contexto 

El Congreso y la derecha de Brasil pusieron en marcha un plan para difamar al Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff y desprestigiar los logros alcanzados en beneficio del pueblo, mediante intentos de enjuiciar a la Jefa de Estado. 

A la mandataria la acusan de cometer crímenes de responsabilidad y de violar normas fiscales, pese a que la defensa ha señalado que no hay ningún ilícito ni pruebas en su contra.

De ser aprobado el juicio político en el Senado y concretarse su destitución, asumiría la Presidencia de Brasil el actual vicepresidente Michel Temer, quien rompió alianza con el Partido de los Trabajadores (PT) y contra quien pesa también un pedido de proceso de impeachment.


Comentarios
0
Comentarios
Nota sin comentarios.