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Publicado 3 agosto 2015

Se trata de dos soldados que intentan incriminar a otras personas en los asesinatos de campesinos para no evidenciar a militares de alto rango en los crímenes cometidos.

La conversación que reveló la revista Semana entre dos miembros del Ejército colombiano en junio pasado deja al descubierto cómo ambos castrenses planeaban culpar a un paramilitar de una ejecución extrajudicial. Ambos uniformados están detenidos en diferentes centros de reclusión.

Uno de los militares involucrados es un soldado identificado como José Torres, el cual fue capturado hace cinco años por la Fiscalía, por ser acusado de asesinar a un campesino, a quien hizo pasar por un integrante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP), cuando servía en la Cuarta Brigada de Medellín, reseñó Semana.

En ese orden, también ha sido procesado por otros 32 asesinatos en unidades en las que trabajó. De acuerdo al rotativo colombiano, su interlocutor es un suboficial no identificado, también preso por 12 homicidios en persona protegida.

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Torres reconoce que asesinó a 33 campesinos

En el audio se escucha cómo José Torres le dice a su antiguo compañero que está en desarrollo la negociación con la Fiscalía de su condena, dado que está al tanto de que es inevitable que le imputen cargos por los 33 muertos y prefiere confesar para tratar de conseguir alguna rebaja. “A mí ya me condenaron, pero si necesita mi declaración yo me invento alguna mierda”, le dice a Torres a su amigo al otro lado de la línea.

“En los procesos que usted sabe que estamos metidos no nos vaya a nombrar, estamos hablando de mí, los soldados y los comandantes. El lío es que acá vino el fiscal 66 y nos mostró su declaración y usted echó al agua a todo el mundo. Nosotros le damos puñal a usted y usted nos da puñal a nosotros. Quédese callado, nosotros no lo vamos a nombrar en nada. Si a usted lo llaman diga: yo no sé nada, lo mismo que en algún momento hacía el teniente Moreno. Pero sobre todo no nombre a coroneles, no nombre a nadie. Toca que el mayor Hernández dé la misma declaración. Él la sacó barata porque nosotros le ayudamos”, le dice con voz angustiada el suboficial al soldado Torres.

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La conversación telefónica se alarga por varios minutos en medio de reclamos mutuos. El individuo que llama a Torres trata de convencerlo de la necesidad de no evidenciar a sus antiguos compañeros con los que ejecutó los falsos positivos, sin embargo su mayor preocupación es que no diga ante la Fiscalía el papel de los oficiales, específicamente de los coroneles.

Por tanto, le pide a Torres que mienta y culpe de las muertes a otras personas. “Diga que fue un paraco de los de Chiriguaná y listo. El que tumbaron (mataron) a los días en la Aurora. Franklin, vamos a decir que fue ese. Hay que decir que nosotros no estábamos en esa baja. Nosotros cuadramos eso”, le dice el militar al soldado Torres.

Por su parte, portavoces del Ejército dijeron a la revista Semana que “todo lo que sea pertinente al tema jurídico corresponde a la Fiscalía General de la Nación y las decisiones de los jueces de la República. Es política del Ejército Nacional acatar las providencias y colaborar en los requerimientos y esto lo hemos hecho”. 

EL DATO:
Se calcula que desde 2007 hasta la actualidad alrededor de tres mil militares han sido detenidos y 815 ya han sido condenados, entre ellos suboficiales y soldados. Apenas cinco coroneles han sido procesados.

Hace tres meses, la Fiscalía acusó y arrestó a otros cinco oficiales de alto rango.

Hablan las víctimas

El periodista y corresponsal de teleSUR en Colombia, Vladimir Carrillo, recordó que los cuerpos que estarían en el vertedero La Escombrera, en el sector La Arenera de la comuna 13 de Medellín (Antioquia), habrían sido víctimas de “falsos positivos” o ejecuciones extrajudiciales. 

Incluso la semana pasada, el fiscal aseguró que con las excavaciones en La Escombrera, la cual se cree es la fosa común más grande del mundo, se reafirmará lo dicho por los militares sobre la participación de coroneles o generales en los asesinatos.

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Los familiares de las víctimas ya habían denunciado que por los llamados “falsos positivos” y ejecuciones extrajudiciales estaban pagando los mandos medios (soldados), pero que nunca esas investigaciones habían llegado a coroneles o generales. 

¿Qué ha pasado en el sector de la Comuna 13?

El corresponsal de teleSUR informó que todavía no ha comenzado la remoción de tierra, sin embargo apuntó que se dice que comenzará en horas de la tarde o a primera hora de la mañana de este martes.

En su reporte, entrevistó a las integrantes de la Fundación Parques de los Suelos Justos, una organización que recuerda a los desaparecidos con muñecos vestidos como sus seres queridos la última vez que los vieron.

María Nubia Torres relató que se trata de una “fundación de mujeres y de víctimas, la mayoría por desaparición forzada pero también hay asesisados y asesinadas. Estamos construyendo memoria para para no dejar olvidar todos esos casos que son tan olvidados”.

Torres es la progenitora de Omar Eliécer Muñoz, que fue desaparecido en Bello (Departamento de Antioquia) en 1993, “se lo llevaron con otros cinco muchachos más y yo empecé la búsqueda y hasta el momento ha sido infructuosa. Las autoridades le atribuyeron este hecho al Cacique Nutibara, las  Autodefensas Unidas de Colombia”.

“Para mi el que estén abriendo La Escombrera es una esperanza y una ilusión. Si no se encuentra mi hijo allá, sé que se van a encontrar muchas víctimas y muchas mujeres hermanas del dolor, van a encontrar alivio allí porque cuales quiera que se encuentren , sería un descanso para cada mujer, para cada familia que pueda encontrar su duelo en esta Escombrera. Yo pienso que como eso era un botadero vulgar de muertos, tiraban a cuanta persona desaparecían de cuantos municipios traían de lejos, de cerca y se dice que los tiraban allá pero uno nunca sabe, puede que mi hijo esté allí”, dijo.

Los muñecos los llevan a los conversatorios y a las universidades sin ánimo lucro. Las personas que escuchan su historia adoptan de alguna manera al muñeco y con los recursos se mantiene la fundación.

En Contexto:

Este lunes inició la mayor excavación forense que realiza el Gobierno colombiano en busca de cuerpos de desaparecidos, producto del conflicto armado que a pesar de los diálogos de paz sigue azotando al país, aunque a menor escala.

La operación es realizada en el vertedero La Escombrera, ubicado en la Comuna 13 de Medellín (noroeste), una popular barriada que ha sido escenario del accionar de todos los actores del conflicto: insurgentes, paramilitares de derecha y agentes del Estado.

Las autoridades esperan exhumar al menos 90 cuerpos, sin embargo, el exjefe paramilitar, Diego Murillo Bejarano, alias “Don Berna” (extraditado a Estados Unidos en 2008) había dicho que en esa zona se encontraban 300 cuerpos. Por su parte, activistas de los derechos humanos creen que el lugar podría resultar ser la fosa clandestina más grande de Colombia.


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