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Hasta marzo de 2015, al menos 5 mil niños murieron de hambre y sed.

Hasta marzo de 2015, al menos 5 mil niños murieron de hambre y sed. | Foto: Las 2 Orillas.

Publicado 23 diciembre 2015

Los miles de indígenas murieron de hambre en la Guajira colombiana y 34 mil están desnutridos. 

Unos 4 mil 770 indígenas del pueblo wayú, habitantes de la Guajira colombiana, murieron de hambre en los últimos 8 años y más de 34 mil se encuentran en estado de desnutrición. 

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Así lo reseña una información divulgada por El Tiempo de Bogotá, que detalla cómo esta población originaria intenta llamar la atención del Estado colombiano, ante una situación de de hambre y escasez de agua que imposibilita la siembra del maíz, principal producto de su alimentación. 

Sequía empeora la crisis

El instituto de Hidrología Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) de Colombia estima que el déficit de lluvias en La Guajira es de 70 por ciento, lo que ha afectado la producción en el campo y obliga a las étnias a comprar, con su escaso poder adquisitivo, productos procesados como pastas, manteca de cerdo y gaseosas para suplir la incipiente ingesta calórica sin proteínas.

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En 2013, una sequía similar provocó que aumentara a 10 casos la muerte de niños menores de cinco años por desnutrición, pasando de 33 a 43 infantes muertos por año, señaló el Departamento de Estadísticas de Colombia.

Dato-→ Se estima que 90% de las familias padecen escasez cíclica de alimentos.

"Nadie nos ayuda ni nos tienen en cuenta. Parece que estamos condenados a morir de hambre", dice en wayuunaiki, el palabrero Rafael Epiayú, citado por El Tiempo.

La situación es aún más crítica a pesar de que en febrero de este año reclamaran ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) el acceso al agua potable y la seguridad alimentaria para los niños.

La Corte IDH ordenó al Gobierno colombiano que se hiciera cargo sin que hasta ahora hayan medidas visibles, resalta Javier Rojas, líder de la Asociación Shipia Wayuu. 

"El Gobierno habló de la puesta en marcha de un programa de recuperación nutricional que beneficiará a 7 mil niños, cuando el censo nuestro indica que 34 mil están en graves problemas. Entonces, nos preguntamos: ¿y los restantes? Parece que no han querido mirar a La Guajira como debe ser".

Desvíos de activos el hambre aumenta

La cierto es que mientras el problema se agrava, se han destinado ingentes cantidades de dinero para "combatir la desnutrición" que han parado en manos de particulares.

Según cifras citadas por el mencionado diario, en los años 2013, 2014 y 2015 se han destinado 71 mil 124 millones de dólares en contratos con 75 fundaciones de La Guajira, sin contar con los recursos supuestos otorgados por organizaciones internacionales, empresas privadas y la gobernación del departamento.

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"La lluvia de dinero dizque para salvar al pueblo wayú, hasta ahora solo ha servido para que decenas de fundaciones contraten con el ICBF (Instituto Colombiano de Bienestar Familiar) y la Gobernación desarrolle los programas que tiene a su alcance, mientras el pueblo intenta sobrevivir en el desierto, en condiciones cada vez más lamentables", reza el reportaje. 

Contexto

El pueblo Wayú habita la árida península de la Guajira al norte de Colombia y noroeste de Venezuela, sobre el mar Caribe. Es una región con un clima cálido, seco e inhóspito, bañada por los ríos Ranchería (Colombia) y El Limón (Venezuela).

Las lluvias escasas y los pozos subterráneos son el determinante ecológico que condiciona su subsistencia y poblamiento. Se dedican principalmente a la cría de ganado caprino, el cual vincula el mayor número de personas al pastoreo.

Además realizan actividades de pesca en toda la zona costera, explotan salen Manaure y producen artesanías. La huerta familiar es de una hectárea aproximadamente y es propiedad de un varón, quien asigna partes del terreno a cada hijo para los cultivos de maíz, fríjol, yuca, ahuyama, pepino, melón y patilla. El trabajo asalariado y el contrabando hacen parte importante de sus actividades económicas.

La nación indígena más grande de Colombia muere de hambre y sed también porque el río madre de la región fue represado y su agua privatizada para el servicio de la industria agrícola y la explotación de la mina de carbón a cielo abierto más grande del mundo.

Las cifras son alarmantes: más de 37 mil niños indígenas sufren de desnutrición en esa zona (departamento desértico de La Guajira) y al menos 5 mil han muerto de inanición hasta marzo de 2015, aunque autoridades tradicionales wayúu, como Armando Valbuena, sostienen que el número de pequeños muertos de hambre se acerca, en realidad, a los 14 mil, según un reportaje publicado en el portal de las 2 Orillas. 


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