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El precio de algunos apartamentos llegan a costar hasta 4 millones de dólares y en la actualidad quedan aún 50 por vender. (Foto: Archivo)

El precio de algunos apartamentos llegan a costar hasta 4 millones de dólares y en la actualidad quedan aún 50 por vender. (Foto: Archivo)

Publicado 13 febrero 2014

La mayoría de los ciudadanos canadienses que viven en la ciudad de Vancouver, ubicada en la costa del país, y donde en el 2010 se construyeron más de 700 apartamentos para alojar a los competidores de los juegos olímpicos de ese año, deben gastar al menos el 75 por ciento de sus ingresos mensuales en alquiler, según expresaron algunos de sus habitantes.

De acuerdo al reporte de la agencia de noticias AFP, muchos de los mejores edificios que se construyeron en el 2010 en Vancouver quedaron vacíos o sin vender luego que culminaron los juegos; mientras que la personas que decidieron establecerse en el lugar han tenido que dejar casi el total de sus ingresos en el alquiler de esas viviendas.

“Los alquileres siguen aumentando cada año, yo gasto un 70 o 75 por ciento de mis ingresos”, comentó a la agencia de noticias AFP, Ifny Lachance, habitante de la localidad más cara de esta nación, quien agregó que “mucha gente se ha ido (...) hecho de menos a mis amigos, pero la gente sencillamente no puede permitirselo”.

De acuerdo al reporte periodístico el precio de algunos apartamentos llegan a costar hasta 4 millones de dólares y en la actualidad quedan aún 50 por vender. El precio de la vivienda en Vancouver está entre los más caros del mundo, es la ciudad con más cantidad de personas en todo Canadá sin vivienda.

El exvicepresidente del Vancouver City Planning, Mike Klassen, dijo que “la Villa Olímpica siempre se promocionó como la potencial joya de la experiencia olímpica de Vancouver. Se trataría de viviendas nuevas, se trataría de viviendas ecológicas, sería un nuevo barrio en lo que antes no era más que una zona industrial”. Sin embargo las cuentas no salieron y dejaron a los contribuyentes de Vancouver una herencia de deudas

“Fue una tormenta perfecta, teníamos una fecha límite que no nos podíamos saltar y un colapso económico global. El ayuntamiento anterior se entusiasmó demasiado con el valor del suelo y lo vendió a precios muy altos. Todos esos factores juntos provocaron grandes pérdidas”, expresó el concejal del ayuntamiento de Vancouver, Geoff Meggs.

El plan original establecía que el 40 por ciento de las viviendas fueran para ciudadanos con bajos ingresos, pero en un intento de maquillar las pérdidas ese porcentaje se redujo a diez por ciento.


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