• Telesur Señal en Vivo
  • Telesur Solo Audio
  • google plus
  • facebook
  • twitter
  • Dilma Rousseff junto a Herman Van Rompuy y José Manuel Barroso (Foto: EFE)

    Dilma Rousseff junto a Herman Van Rompuy y José Manuel Barroso (Foto: EFE)

  • Cable submarino de fibra óptica irá desde Lisboa (Portugal) a Fortaleza, en Brasil (Foto: Archivo)

    Cable submarino de fibra óptica irá desde Lisboa (Portugal) a Fortaleza, en Brasil (Foto: Archivo)

Publicado 25 febrero 2014

El Gobierno de Brasil acordó con la unión Europea el tendido de un cable submarino de fibra óptica que recorra todo el océano Atlántico, desde Lisboa (capital de Portugal) a Fortaleza (noreste brasileño) cuyo propósito esencial será garantizar una mayor seguridad en la transmisión de datos, evitando así el espionaje estadounidense.

La presidente brasileña, Dilma Rousseff, se reunió este lunes en Bruselas (capital belga) con los titulares de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, y del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, con quienes coincidió en la necesidad de blindar el tráfico de Internet de la vigilancia norteamericana.

"Debemos respetar la privacidad, los derechos humanos y la soberanía de las naciones. No queremos que se espíe a las empresas", enfatizó Rousseff en una rueda de prensa conjunta.

Igualmente, afirmó que “Internet es una de las mejores cosas que el hombre ha inventado. Así que coincidimos en la necesidad de una garantía (...) de neutralidad de la Red, un área democrática donde podamos proteger la libertad de expresión", dijo.

De esta manera, el cable submarino permitiría reducir la dependencia en las conexiones con Estados Unidos, luego del escándalo por el espionaje de Washington a Brasilia y algunos líderes europeos.

El proyecto costará 185 millones de dólares y estará a cargo de una empresa conjunta integrada por la estatal de telecomunicación brasileña Telebras y la española IslaLink Submarine Cables. Asimismo, está previsto que la construcción del cable arranque en julio próximo y dure 18 meses.

Actualmente, Brasil depende de cables submarinos estadounidenses para casi todas sus comunicaciones con Europa. La única conexión directa es vieja y sólo es usada para comunicaciones de voz.

En 2013, las filtraciones del exanalista de la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense (NSA, por su sigla en inglés), Edward Snowden, revelaron que Brasil y una serie de países europeos han sido espiados por Washington la NSA.

Desde entonces, Rousseff pospuso el año pasado una visita de Estado a Washington en señal de protesta por el espionaje a su correo electrónico y teléfono, y ahora busca rutas alternativas para internet.

Por su parte, la Unión Europea está amenazando a EE.UU. con suspender acuerdos sobre transferencia de datos, a menos que Washington ofrezca mayores garantías de protección de datos de los ciudadanos europeos.


Comentarios
0
Comentarios
Nota sin comentarios.