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González afirma: "fue una verdadera locura"

González afirma: "fue una verdadera locura"

Publicado 8 febrero 2016

La Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin) presentarán las pruebas y la denuncia del caso de represión a niños en el barrio Flores de Argentina. 

El pasado viernes 29 de enero, en la esquina de la calle Charrúa, del barrio las flores de Buenos Aires,  miembros de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA) reprimieron con disparos de goma a un grupo de adolescentes y niños pertenecientes a la banda “Los Auténticos Reyes del Ritmo”. La denuncia ya fue presentada por Procuvin, quien afirmó “haber recogido al menos “tres casquillos dorados, presumiblemente de pistola 9 milímetros”

En entrevista ofrecida al portal de noticias Página12 de Argentina, el director del conjunto artístico afectado, Gustavo “Marola” González, relató que “A mi hijo Jonathan, de 14 años, le arrancaron un pedazo de pierna con una bala de plomo, no era de goma, era de plomo”, confirmó.

El niño se encuentra en estos momentos postrado en cama con varios meses de recuperación de la pierna izquierda. El suceso lo imposibilitó de  ir a entrenar con las divisiones inferiores de Sportivo Barracas, para iniciar su sueño de ser jugador de fútbol profesional.

El día del suceso, Gustavo relata: “eran nueve y cinco, nueve y diez, cuando vimos doblar un móvil de la Gendarmería” por la calle Charrúa, seguido por un camión de remolque de la fuerza. “Ellos vieron muy bien que los que estaban sobre la calle eran los chicos de la murga, pero avanzaron como si no estuvieran; nosotros le pedimos a los pibes que se corrieran, que los dejaran pasar, y ellos pasan, pero dos gendarmes que iban en el remolque, pararon, se bajaron y allí fue cuando empezó todo.”

Los dos gendarmes “se bajaron con las armas en la mano y entonces yo me acerqué para pedirles que las guardaran porque había muchos chicos”. Sin responder a su pedido, uno de los gendarmes lo empujó hasta tirarlo al piso. “Cuando pasa eso, mi hijo Jonathan me ayuda a levantarme y se pone entre ellos y yo; en esas circunstancias, uno de los gendarmes hace un disparo y el plomo, porque era munición de plomo, le pega en la pierna izquierda a Jonathan, que recibe el plomazo que me parece que me lo tiraron a mí, que seguía en el piso. Ese plomo era para mí.”

>> Abren investigación contra represores de niños en Argentina 

“Primero fueron dos, pero después aparecieron muchos más, de todos lados”.Señaló que todo fue “una verdadera locura, porque había 70, 80 chicos bailando en la calle, pudo haber sido una masacre. Hoy muchos chicos no quieren venir y algunos me dijeron los padres tienen pesadillas nocturnas, porque recuerdan lo que les pasó"

Gonzalez asegura que los peritos de Gendarmería volvieron a donde ocurrió los hechos “cuatro días después de la represión”. Parece que “lo hicieron para buscar casquillos, rastros de supuestos ataques nuestros contra ellos”. Comentó que “en algún momento recogieron piedras que estaban bajo el agua, tal vez para decir que se las habíamos tirado nosotros. Lo triste es que eran piedras que estaban allí desde hace mucho tiempo, porque estaban verdes, llenas de musgo, lo que indica que están tratando de llevar pruebas falsas, mentirosas para eludir responsabilidad”

Finalmente, el director del conjunto afirma que: “no hay dudas de que la violencia, la única violencia, la pusieron los gendarmes”

 


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