Reguarimbeo en universidades y La Salida III

El gobierno revolucionario que preside Nicolás Maduro está a punto de ser derrocado por el gobierno estadounidense, con la ayuda decidida y eficiente de las universidades venezolanas. Ahora bien, a la presente fecha, más que irritada, la oposición filofascista enquistada en todas las universidades venezolanas está arrecha, porque el Presidente Nicolás Maduro les aguó la fiesta que tenían montada con su nueva reedición de la guarimba, es decir, el Reguarimbeo III, como táctica insurreccional que ellos han decidido ejecutar por prescripción del señor del megáfono de la U.S. Embassy en Caracas.

En el marco del plan golpista, los dirigente vendieron a sus seguidores la falsa matriz de que el mandatario venezolano no había obtenido la mayoría electoral y que su mandato era ilegítimo.

Fue una afortunada coincidencia el hecho de que por la crisis de energía eléctrica y falta de agua, derivadas del fenómeno climático, El Niño, el Presidente Nicolás Maduro haya decretado como días de asueto no laborables, todos los que comprende la Semana Santa, hecho que desmovilizó a la masa estudiantil a la que los rectores de la AVERU habían dispuesto y ofrecido como carne de cañón, para que la lechuguina dirigencia la echara y mantuviera en la calle, en medio del caos, violencia y muerte, que justifiquen mediáticamente, los medios privados, Globovisión, Televén y Venevisión, para la incursión armada y asesina del gobierno estadounidense, como corolario de la Executive Order u Orden Ejecutiva, con la que Barack Husseín Obama iniciará la razzia de gobiernos progresistas y llamados revolucionarios, en América Latina y el Caribe, amén de que sirva de escarmiento para aquellos pueblos que estén soñando con emanciparse. En los planes del gobierno estadounidense está la liquidación física del Presidente y de los chavistas, con la venia de la fracción parlamentaria de la derecha restauradora de la IV República, que lidera el chulo de la U.S Embassy en Caracas.

El caso es que han planteado iniciar el Reguarimbeo III, el lunes siguiente, después de semana santa y han decidido que van con todo, “hasta que caiga Maduro” o “hasta que desalojen a quien nos está gobernando”, como diría el Monstruo de Ramo Verde.

Todo esto ha sucedido y seguirá sucediendo, porque sus acciones criminales y fascistas en diecisiete años de revolución, han estado envueltas en la más absoluta impunidad. Hoy, cuando el gobierno revolucionario, bolivariano, socialista y chavista, que preside Nicolás Maduro está a punto de caer derrocado, las universidades con sus monarquías rectorales están recogiendo lo que con éxito sembraron:

1. Siguieron reproduciendo la misma ideología al servicio del Estado burgués de la IV República, formando profesionales y técnicos como mano de obra medianamente calificada para servir al Estado burgués y sus dueños, la burguesía a la que esa clase formada en dichas universidades, remeda y cree que forma parte de ella;

2. Convirtieron las universidades en cuarteles de invierno, en centros de conspiración y de formación de actores fasciocriminales, en donde toda esa masa emancipada de bachilleres que llegan a las universidades gracias al gobierno revolucionario, lo primero que aprende en dichas universidades es a renegar de su procedencia, asumiendo pena étnica, creyéndose una élite por encima de los demás mortales y asumiendo que son esa clase media desclasada al mejor estilo de la IV República y, por tanto, enemiga jurada de chavismo y de todo lo que signifique el socialismo del siglo XXI, el que los ha emancipado y elevado sus niveles de vida y acceso masivo a las universidades.

Esta revolución bolivariana socialista y chavista, al igual que el resto de revoluciones y gobiernos progresistas de nuestra América Latina y caribeña, están condenadas a “Cien años de soledad”, porque:

1. Nosotros como pueblo universitario (obreros, estudiantes, profesores y empleados), nos hemos aniñado y hemos esperado a que la revolución en las universidades nos la haga el gobierno revolucionario, vía decreto y resolución, además de que los llamados revolucionarios en las universidades, tendemos a ser adocenados y cuidamos el espacio de confort que nos brinda ser intelectuales inorgánicos que cuidamos nuestra parcela, en una tradicional convivencia tolerante y celestina de las prácticas fascistas cuyo corpus ideológico se irradia a toda la sociedad;

2. El gobierno revolucionario, ha sido incapaz de acometer transformaciones profundas en las universidades, por múltiples razones, entre las que destacan; a) sobreestimación de la capacidad de arrastre y movilización que poseen las autoridades universitarias atornilladas en la AVERU, carentes de legitimidad ante el grueso de sus respectivas comunidades universitarias; b) carencia deliberada de una política universitaria acorde con la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la Ley Orgánica de Educación y el Plan de la Patria, que siendo Ley Orgánica este último, ha quedado para ser mencionado en actos públicos como una joya literaria y obligada referencia que nadie impulsa orgánica y coordinadamente; c) Ningún ministro, menos aún, ningún funcionario subalterno del mismo, se aventura a impulsar ningún cambio o política revolucionaria que afecten favorablemente a las universidades, porque lo de fondo está en que todos ellos responden en su formación e ideología como expresión de vida, al modelo de universidad con el que se formaron e hicieron profesionales, por lo que no tienen ningún interés en liquidar el viejo modelo de universidad al servicio del Estado burgués, para sustituirlo por otro del que no saben qué significaría o representaría una universidad socialista con socialistas, bolivarianos y chavistas del siglo XXI, y; d) ni el Presidente Nicolás Maduro, ni el resto de presidentes latinoamericanos y caribeños, se han percatado de manera concreta y real, de que toda revolución está condenada al fracaso, si no hay un cambio revolucionario en la educación, aunque en sus escritos y discursos lo proclamen. O se cambia el sistema y modelo educativo, o no hay tal revolución. Este cambio significa cambio de ideología y, por lo tanto, cambio de vida y de sus modos de ser.

Ante esta realidad amenazante y frente al inminente éxito del Reguarimbeo III, en caso de que los revolucionarios nos conformemos con escribir y publicar comunicados y en hacer la política de la antipolitica para las universidades, con la excusa del “ dejar que las cosas pasen y caigan por su propio peso”, además de conformarnos con la asignación de recursos económicos para que con ellos sigan conspirando desde las universidades, serán estos centros de estudios la mejor punta de lanza con la que depondrán al Presidente Nicolás Maduro.

Por otra parte, estamos a tiempo de revertir esta hostil situación de las universidades contra la paz social y la democracia revolucionaria y estamos aún a tiempo de hacer que la revolución bolivariana, socialista y chavista, sea irreversible, haciendo la revolución en las universidades, con la construcción del modelo revolucionario contrario al Estado burgués.

Un ejemplo elocuente lo encontramos en la revolución cubana, la que no sólo ha sobrevivido, sino que se ha profundizado y consolidado, gracias a que ellos asumieron la universidad y todo el sistema educativo para educar en el nuevo ser social revolucionario, de manera que cualquiera de sus principales líderes, como el Comandante Fidel Castro pueden pasar a retiro y la revolución sigue como un hecho cotidiano. En Venezuela, parece que hay quienes aconsejan no tocar las universidades, para que todo siga igual y se preserve el viejo Estado burgués. Por eso, es por lo que alejan a la Comuna de la universidad. Veremos si el Reguarimbeo III logra sus objetivos en esta ronda o si quienes tienen la responsabilidad de la política universitaria siguen en este tedioso estado de abulia, asistencialista y remedial, con universidades al servicio del Estado burgués y no del Estado revolucionario.


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Perfil del Bloguero
Nacido en Mérida, Venezuela.Narrador y ensayista. Activista político de base, del PSUV. Comunicador de Calle del SiBCI, No. 16004.Profesor universitario e investigador de fenómenos sociales y del habla espontánea.Profesor en Lengua Materna; Magister Scientiae en Literatura Iberoamericana; Doctor en Ciencias Sociales.
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