Nicaragua y América Latina: 35 años después | Blog | teleSUR
28 julio 2014
Nicaragua y América Latina: 35 años después

Hace 33 años estuvimos en Nicaragua, se conmemoraba el segundo aniversario de la Revolución Sandinista. Éramos un grupo de mexicanos –acompañados por un simpático corresponsal de la prensa soviética- solidarios e interesados en desentrañar lo que entonces ocurría en el istmo centroamericano. Los nicaragüenses que nos recibieron exhibían en su enjuto físico las terribles privaciones, secuelas de la inclemente lucha contra el somocismo.

Nicaragua y América Latina: 35 años después

Una tarde nos sirvieron para comer una buena porción de carne, pero era incomible por su dureza; apenados y comprometidos, nos obligamos a mascar durante largo rato el bocado para poder deglutirlo. ¡Imposible dejarlo! Nuestros anfitriones se quitaban de la boca todo cuanto nos brindaban. Agradecían que llegaran amigos de América Latina, tenernos junto a ellos para compartir la ilusión de un futuro mejor.

En 1981 ese segundo aniversario se celebró en la Plaza de la Revolución, casi sin adoquines pues habían servido de trincheras a los sandinistas contra el ejército de Somoza. Caminábamos enmedio de los más entusiastas revolucionarios que he visto en mi vida; al frente, en el presidium vimos juntos a Ernesto Cardenal, Tomás Borge, Daniel y Humberto Ortega, Edén Pastora y otros miembros del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Nos abríamos paso con dificultad entre tantísimos asistentes. Entonces vimos por primera vez cómo pipas de agua situadas en los extremos de la plaza brindaban el líquido a los asistentes en bolsas de plástico. Era el mediodía del 19 de julio y el sol caía a plomo, todos buscábamos una sombra que no había.

Entonces ocurrió lo más sorprendente: surgieron en el aire las notas del Himno Sandinista y todos cuantos nos rodeaban, TODOS, se paralizaron y manos, brazos y gestos quedaron en el aire en actitud de respeto y devoción. Mente y voz de miles se unieron con orgullo al canto marcial: “¡Adelante marchemos compañeros, avancemos a la Revolución, rojinegra bandera nos cobija, patria o muerte, vencer o morir…!

Nunca antes, en ningún lugar del mundo, volví a ver ese sincretismo espontáneo de mujeres y hombres en un canto a su patria, a la esperanza. Meses después llegaría el infierno a ese paraíso centroamericano en forma de contras y ultraderecha guiada desde Washington. De eso hace ya 33 años.

Hoy, Nicaragua conmemora 35 años de esa Revolución que conmovió a su gente y a los amigos; lo hace en condiciones muy distintas de los tiempos de Reagan. Hoy, de nuevo bajo la dirigencia del FSLN, ese país verde y cantarín aspira a construir un Canal Interoceánico con visión geopolítica para salir de la esfera depredadora de la globalización. La cobija una América Latina que apuesta por otro mundo posible desde la integración regional.

Ahí están Venezuela - acosada por halcones que temen a la revolución bolivariana-, Argentina –airosa frente al amago de los buitres- y Brasil, Ecuador y Bolivia con su inagotable propuesta valiente y fecunda. Ahora, Nicaragua constata que el futuro pasa por la defensa de los recursos energéticos, mineros, hídricos y forestales. Los hijos de Sandino pagaron un alto precio al imperialismo, tres décadas después saben que este es el momento de avanzar. Nicaragua es América Latina y merece ya acercarse a los prometidos ríos de leche y miel.


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Perfil del Bloguero
Internacionalista con investigaciones en: Política Exterior, Seguridad Nacional, Inteligencia, Energía y Militarización. Articulista en diarios y revistas. Colaboradora en programas de radio y televisión.

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