La justicia franquiata quiere enviar a prisión a 47 defensores de DDHH del País Vasco | Blog | teleSUR
12 septiembre 2019
La justicia franquiata quiere enviar a prisión a 47 defensores de DDHH del País Vasco

Este próximo 16 de septiembre va a comenzar un nuevo juicio de la Audiencia Nacional española, esta vez contra 47 personas, 11 de ellas de Navarra. Esto que se ha dado en llamar megajuicio y que se encarniza con abogados y abogadas, defensores de derechos humanos y personas cuyo único “ delito” es ser sensibles con la situación de los presos y presas políticas, demuestra una vez más lo que es la represión española contra el pueblo vasco que desde hace cientos de años lucha por su emancipación nacional.  

La justicia franquiata quiere enviar a prisión a 47 defensores de DDHH del País Vasco

Ya no hay ningún tipo de excusas de las que se pueda servir el imperio español para generar esta nueva arremetida, pero como lo hace Donald Trump contra los pueblos del mundo, España necesita salir de sus crisis internas y  de sus escenarios de corrupción, violencia estatal y profundización del malestar social de su población, arremetiendo contra los pueblos vasco y catalán.

De allí, que frente a esta nueva farsa judicial que está por comenzar es muy importante romper la censura y oír la voz de los protagonistas a los que se quiere incriminar. Uno de ellos es Oskar Sánchez, abogado que vive en Romo y sabe muy bien que esta farsa judicial que se avecina es parte del eterno accionar represivo español.

-Nos interesa que expliques por qué se da esta nueva arremetida represiva y qué es lo que realmente se va a juzgar a partir del 16 de septiembre.

-Lo primero de todo, darte las gracias por esta invitación y por poder hacernos de altavoz a lo que nosotros consideramos que es una gran injusticia, que es el juicio en el cual se nos solicita a 47 personas 601 años de prisión, entre otras medidas represivas. Lo que se juzga principalmente creo que es la solidaridad y el compromiso por un nuevo escenario en el País Vasco, Euskal Herria, el compromiso y la solidaridad por una situación nueva en la cual por fin no tengamos presos en nuestro país.

Por poner un poco en situación, quienes estamos imputadxs somos personas que hemos trabajado en diferentes ámbitos en la defensa de los derechos de los presos y presas. Principalmente somos abogados, médicos, familiares de presos, militantes del ámbito de la solidaridad, de organizaciones sociales, es decir un amplio abanico de personas que hemos trabajado por defender unas medidas que se den para con los presos, y deseamos que se acabe principalmente con la vulneración de derechos fundamentales en las que estas personas se encuentran.

Hay que recordar que a los presos políticos vascos se les aplica un sistema penitenciario excepcional, una política antiterrorista, en el cual los presos enfermos siguen en prisión aunque deberían estar en la calle. En el cual se aplica la dispersión que quiere decir que un montón de familiares tienen que hacer todas las semanas miles de kilómetros para poder ver a sus familiares, se les impone Eun alargamiento de las penas de forma ilegal y arbitraria, etc. El principal trabajo que se propuso una vez cerrado el ciclo de la lucha armada de ETA, porque al final a nosotros nos acusan a partir del año 2012 y en el años 2011 ya se había decretado el cese de la actividad armada. Se trata principalmente de acabar con las medidas excepcionales y que se respeten los derechos fundamentales de los presos. Esto es lo que nosotros hemos trabajado y es lo que se está juzgando.

Hemos de recordar también que el propio ministro del Interior cuando se nos detuvo dijo una frase muy interesante que era que habían desarticulado al movimiento con más capacidad de movilización en Euskal Herria, y eso es lo que creemos que le preocupaba al Estado, que se estaba avanzando en crear redes entre diferentes en que de una forma transversal en la sociedad se estaba reclamando el fin de las vulneraciones de derechos.

Además, debemos poner énfasis en que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, unos días después de las primeras detenciones dijo que se estaban violando los derechos fundamentales de un montón de presxs políticxs vascxs. Esto conllevó que en un primer momento alrededor de unos 70 presos, y posteriormente más de 100, tuvieran que salir de prisión porque consideraba el Tribunal Europeo que se estaban violando los derechos fundamentales, que estaban estas personas detenidas ilegalmente y que su derecho a la libertad no estaba garantizado en el Estado español. Eso se realizó gracias al trabajo de un montón de gente de la sociedad vasca, de unos abogados que están ahora mismo imputados, así como de la movilización social, etc. Al final, lo que quisieron es un poco responder a esto y decir vemos el trabajo que se está realizando, puede dar sus frutos, puede avanzar en un proceso de resolución y lo que el Estado quería era todo lo contrario, boicotear ese proceso de resolución, que no se avance en la finalización de la vulneración de derechos de los presos y presas. Creo que ese es el principal elemento que se propuso, como he comentado al principio: frenar la solidaridad, el compromiso y un proceso de resolución.

-Llama la atención, fuera de Euskal Herria que después de tantos años de abandono de la lucha armada y disolución de ETA el imperio español, a través de distintos gobiernos, sea tan encarnizado con la lucha de este pueblo. Y el castigo que se hace a los presos, con la dispersión y la continuidad de condenas muy altas, ahora está apuntando a quienes han sido defensores, y de alguna manera difusores, de lo que es la situación de los presos y presas vascas.¿Qué es lo que ustedes están visibilizando de esto? ¿es debilidad del gobierno español o una actitud continuista de lo que ha sido la represión siempre?

-Creo que el Estado, y hablo del Estado porque entiendo que la política antiterrorista va más allá del gobierno de turno, sino que es una cuestión de Estado, se instala en los dos parámetros que comentas, por un lado hubo una pizca de continuismo, y por otro lado una pizca de debilidad, pero también es cierto que no supo leer bien el nuevo contexto político en el que nos encontrábamos en el año 2013. Se da en un escenario muy determinado en el cual el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en cierta manera, ratificaba que el trabajo que estábamos haciendo, nos daba la razón política. Nosotros decíamos que estaba habiendo vulneración de derechos fundamentales en las prisiones, que se estaba aplicando una legislación de excepción, y un tribunal internacional, en cierta manera, nos estaba dando la razón. El Estado, en vez de asumir esas indicaciones como una forma de intentar dar una solución general, entendía que boicotear una solución integral a las consecuencias del conflicto le podía salir más beneficioso porque podría estancar y hacer que, lo que es al final el problema político de fondo, que sería el derechos de autodeterminación y la emancipación tanto nacional como social del pueblo vasco, se quedara en un segundo término. Esos fueron los elementos esenciales, principales, que llevaron a hacer la operación que se inicia en el año 2013 y que nos lleva a juicio seis años después.

-Frente a este megajuicio ¿cuáles van a ser las herramientas que va a utilizar la defensa de todos ustedes?

-Lo primero que hemos de tener en cuenta es que a nosotros y nosotras se nos va a juzgar en un tribunal político, que es la Audiencia Nacional, que es heredero del Tribunal de Orden Público franquista, que se utiliza para juzgar a la disidencia política y que sería muy iluso creer que vamos a encontrar justicia en este tribunal. No solo justicia en el sentido de una condena o una absolución, ni una ni otra van a ser justas porque partimos de que nosotros durante todo este tiempo hemos estado con limitaciones de nuestros derechos civiles y políticos, no hemos podido salir del Estado español, no hemos podido ejercer nuestros derechos políticos como el trabajo en defensa de los derechos de los presos. Muchos compañeros y compañeras de este sumario ya han estado en prisión preventiva por esta situación, dos de nuestros compañeros han estado en una situación muy grave de aislamiento durante casi tres años. Es decir, este proceso ya es injusto en sí mismo y creemos que la Audiencia Nacional no nos va a reportar absolutamente nada en ningún sentido.

A nosotros y nosotras los que nos importa principalmente es el trabajo con la sociedad vasca, que es donde se ha realizado todo nuestro esfuerzo y se seguirá realizando. Creemos que hay una amplia mayoría social que entiende que este juicio es un sinsentido, que no se debería de celebrar, son un montón de organizamos sociales, sindicales y gente movilizada en las calles que entendemos que nos demuestra que a nivel de la sociedad vasca ya hemos sido absueltos. Por lo tanto, nuestra estrategia de defensa es complicada plantearla en un tribunal político, lo que tenemos claro es que todo lo que nosotros vayamos a hacer, y todo el planteamiento jurídico, va a ser con una clara intención que es avanzar en un proceso de resolución, va a ser la lógica de que no queremos que haya más presos y presas, que es hora de vaciar las cárceles y no de llenarlas, y que lo que necesitamos es sobre todo, activos en la calle para seguir implementando un proyecto, para seguir denunciando la realidad penitenciaria y de la política antiterrorista. Esos son los elementos esenciales y lo que necesitamos es que las personas enjuiciadas estemos en la calle y dejemos atrás un juicio que ya se está demorando mucho tiempo y que en ningún momento tendría que ni siquiera empezar.

-Por útlimo, sería importante un mensaje tuyo de cara a quienes están fuera del País Vasco, sobre ¿cuánto puede importar la solidaridad internacionalista para este caso que abarca a tantas personas?

-La solidaridad en sí misma, en el siglo XXI, con una sociedad cada vez más individualista, cada vez más líquida, es un tesoro que tenemos las personas que abogamos por una transformación social. Esa solidaridad es de las cosas más bonitas que poseemos, que debemos preservar y seguir fomentando. Esa solidaridad cuando se da en tu propio país, que es complicado muchas veces, es algo que realmente te llena y te da ganas de seguir. Pero cuando excede de nuestras fronteras es algo que realmente pone los pelos de punta. En este proceso hemos visto mensajes de apoyo que nos han llegado de diferentes partes del mundo, y realmente es algo que a nosotros y nosotras nos llena de, no sé si la palabra es orgullo, satisfacción, ganas de seguir peleando por algo justo, ya que ves que tus reivindicaciones van más allá de tus fronteras y que las causas por las que luchamos, en diferentes partes del mundo tiene un nexo en común.

Ya que estamos hablando de internacionalismo, de presos, de exiliados políticos vascos, como no recordar a Fernando Morroni y Roberto Facal asesinados en Uruguay. Precisamente ace escasos días se cumplían 25 años de que esto ocurriera en Montevideo. Hemos visto como estas personas llegaron incluso a dar su vida por la defensa de los derechos de los refugiados políticos vascos. Eso es algo que nosotros siempre hemos dicho que no sabemos ni siquiera como agradecer. Desde aquí, a todas las personas que trabajáis por la defensa de los derechos del pueblo vasco mandaros un fuerte abrazo y muchas gracias, eskerrik asko en euskera, por el trabajo que realizáis. Gracias por este altavoz que nos han dado.


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Perfil del Bloguero
Periodista argentino en medios de prensa escrita y digital, radio y TV. Escritor de varios libros de temas de política internacional. Director del periódico Resumen Latinoamericano. Coordinador de Cátedras Bolivarianas, ámbito de reflexión y debate sobre América Latina y el Tercer Mundo.
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