Estados Unidos y su idolatría por las armas

El pueblo norteamericano tiene una fuerte identificación con las armas. Varias imágenes históricas se han popularizado y forman parte de la identidad cultural de este pueblo. En gran medida a través del cine de Hollywood, que ha contribuido al incremento de este acervo cultural. Un ejemplo de esto es la famosa figura de John Wayne en la conquista del oeste, cuando al galope y pistola en mano se apoderaba de las tierras de los nativos; plasmando ya las primeras huellas colectivas del poder de las armas y conquista del suelo.

Estados Unidos y su idolatría por las armas

A través de los años, el poderío de las conquistas se fue acrecentando; con gobiernos que hicieron de las intervenciones militares, ventas de armamentos y lucha contra enemigos supuestos, sus pilares fundamentales. Mientras tanto y en paralelo el pueblo iba comprando armas, para defenderse de comunistas, terroristas, musulmanes, latinos y afroamericanos.

Hasta el punto que en este momento Estados Unidos encabeza la lista de países en el mundo con mayor posesión de armas entre su población; 310 millones. El estado de Alaska ocupa el primer lugar de personas armadas, con un  61,7 por ciento y Delaware, el de menor porcentaje, 5.2 por ciento.  Un estudio realizado por la Universidad de Harvard  reportó  que en 2004 un 38% de los hogares  poseía al menos un arma de fuego. 

Esta institución también hizo un estudio sobre los asesinatos en masa en este país; desde 1983 a 2012, hubo 78 masacres con 574 muertos y 476 heridos, cometidos en 31 estados desde Massachusetts a Hawái. 

También el FBI coincide con estas cifras, y admite que esta clase de asesinatos se producen en lugares públicos, como escuelas, cines, campus universitarios y que las tres cuartas partes de los asesinos obtienen sus armas en forma legal. Después que un joven fuertemente armado abatió a 12 personas en un cine en Aurora, Colorado, en julio del 2012, hubo un incremento de estos asesinatos masivos.

Una investigación realizada por el periodista del New York Times, Nicholas Kristof, puso en descubierto que más personas han resultado muertas por episodios de armas entre 1968 y 2015 (1.516.863) que las que han fallecido entre todas las guerras que ha participado este país, (1.396.733), incluida la guerra civil.

 En cuanto a quienes son los que cometen este tipo de masacres, el 41 por ciento son blancos, 19 por ciento afroamericanos y 20 por ciento latinos, las mayorías de los perpetradores son adultos mayores concentrados en áreas rurales, especialmente en el sur del país.

A pesar de los intentos del Presidente Obama, de introducir leyes más fuertes para el control de armas, no se producen resultados positivos. La poderosa Asociación Nacional del Rifle (NRA, en sus siglas en inglés), se opone a cualquier control sobre armamentos. 

Cuando en 2012 se produjo el tiroteo en una escuela primaria, en la ciudad de Newtown, Connecticut, con 20 niños y 6 adultos asesinados, se desató en todo Estados Unidos peticiones para restringir la compra de armas; pero significativamente el número de socios a la NRA aumentó a la cifra record de cinco millones de adherentes. 

Lamentablemente la mayoría del pueblo norteamericano es muy influenciable; a pesar de tantas matanzas, continua privando  la cultura individual y el derecho a proteger su propiedad y la vida de sus familias, sin que el estado se entrometa. Los tiroteos no tienden a afectar los puntos de vista sobre el control de armas, según el  Centro de Investigación Pew, en el año 2014 y por primera vez en más de 20 años, los estadounidenses mostraron más apoyo al derecho a la portación de armas. 

Es que las industrias de ventas de armas apuestan muy fuerte a la publicidad, para captar nuevos compradores. Ya que la mayoría de sus clientes  son mayores de 61 años, blancos, del sur del país, y como publica Gallup; ellos están envejeciendo y muriendo. 

Por lo tanto el nuevo público a seducir son menores, que son captados a través de  juegos de video, o  patrocinios de eventos para niños, para  que desde los 4 años puedan aprender a tirar. Otro sector a quienes van diseñadas estas políticas de captación son las  mujeres, a quienes les  diseñan  armas especiales de color rosa, así como promueven la necesidad de estar armadas, para evitar ataques sexuales.

 La industria tiende a expandirse y a obtener más beneficios. Un claro ejemplo es la Compañía Wesson & Smiths, que obtuvo solo en el año 2013, $588 millones de ganancias.

Ya no es solo John Wayne galopando en las praderas con revolver en mano, ahora la famosa Hello Kitty, ofrece en sus tiendas, bolsos con compartimentos ocultos para armas, o los zombis, amados por el público infantil, son convertidos en maniquíes para prácticas de tiro.


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Perfil del Bloguero
Periodista y Psicóloga argentina residente en Nueva York. Investigadora de temas migratorios y de género. Realizadora de exposiciones artísticas sobre fenómenos migratorios, identidad y cultura.
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