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Teniente Andrew Rowan.

Teniente Andrew Rowan.

Publicado 5 enero 2015

La leyenda del “Mensaje a García” comienza con el artículo así titulado del periodista estadounidense Elbert Hubbard, publicado el 22 de febrero de 1899, en la revista The Philistine.

La leyenda del “Mensaje a García” comienza con el artículo así titulado del periodista estadounidense Elbert Hubbard, publicado el 22 de febrero de 1899, en la revista The Philistine. Es una versión literaria de un incidente ocurrido el año anterior, justo antes de la guerra con que Estados Unidos arrebató  a España Cuba, Puerto Rico y Filipinas: el Secretario de Guerra le entregó al teniente Andrew Rowan una carta para entregar “a García”, un jefe revolucionario cubano. En el relato, Rowan no preguntó quién era García ni hizo ningún comentario: salió del despacho del señor Secretario y se dispuso a encontrar a García sin saber de quién se trataba: dedujo que era cubano, se las arregló para ir a Cuba, corrió mil peligros, atravesó la isla y sin preguntar nada a nadie, llegó al cuartel del jefe rebelde Calixto García y le entregó el mensaje.

Unas semanas después de publicar su artículo, el periodista Hubbard recibió una carta del Presidente de los ferrocarriles New York Central Railroad, (una de las empresas más grandes del país) solicitándole 100.000 copias de su escrito y que le enviara la factura. Como no tenía ni imprenta ni dinero disponible para un pedido tan grande, Hubbard contestó autorizándolo a reproducirlo solicitándole se especificara el nombre del autor. Y nació la leyenda: “Meses más tarde, una delegación de Rusia visitó la NYCR y le interesó el pequeño escrito. Lo llevaron al Zar de Rusia el cual ordenó traducirlo y que se le entregara a cada empleado ruso. Pasaron los años y al comienzo de la Primera Guerra Mundial, los japoneses encontraron un pequeño papel amarillo que tenían todos sus prisioneros rusos en el frente de batalla y lo enviaron a Tokio. Los japoneses lo tradujeron y ordenaron se le entregara a cada soldado y empleado japonés. Así pasó con los alemanes, españoles, turcos, chinos, franceses y los italianos, hasta regresar a los americanos. Para 1913 se habían distribuido más de 40 millones y traducido a todos los idiomas, en ese tiempo el escrito más publicado estando vivo su autor”. 

La verdadera historia

Hasta 1890 Estados Unidos se ufanaba de ser una república democrática y no tener colonias, aunque ya le habían arrebatado a México la mitad de su territorio.  Pero en 1893 se anexaron Hawái y decidieron quitarle a España Cuba, Puerto Rico y Filipinas. En Cuba los patriotas llevaban 30 años luchando por la independencia y la presión sobre España era tal que  Madrid había decidido concederle a la isla cierta autonomía, para enfriar a los patriotas menos radicales. 

Esta situación cambió con la voladura del acorazado USS Maine, de visita en la bahía de La Habana el 15 de febrero de 1898, supuestamente por una mina flotante; hoy sabemos que fue una explosión interna espontánea o no. Washington dio un ultimátum a Madrid, el 25 de Marzo, diciéndole que pusiera a los cubanos “en condiciones de mantenerse económicamente” y que ofreciera “a los cubanos completo self-government con una indemnización razonable”.  Cuando España preguntó qué quería decir self-government, el Departamento de Estado le respondió, el 28 de Marzo, que significaba laindependencia de Cuba.  

Mientras Washington y Madrid maniobraban e intercambiaban notas, el teniente Rowan recibió del Secretario de Guerra instrucciones de llevar un mensaje al revolucionario Calixto García en el oriente de Cuba, y el 15 de abril 1898 lo envió a Nueva York a ver a Estrada Palma, jefe del exilio, cargo que asumió a la muerte de Martí. Estrada Palma le dio a Rowan instrucciones y recomendaciones, y éste salió de Nueva York el 18 de abril 1898 y el 23 llegó a Kingston, Jamaica, donde se entrevistó con el delegado de la junta cubana; el delegado llamó al comandante Gervasio Sabio y le encomendó llevar a Rowan a la presencia de Calixto García. Sabio y Rowan salieron hacia cuba y desembarcaron en la Ensenada de Mora, al pie de la Sierra Maestra, en el oriente de la isla: allí los esperaba un escuadrón de caballería comandado por el Teniente Eugenio Fernández Barrot, de las fuerzas cubanas de Manzanillo, que operaban comandadas por el General Salvador Ríos. El teniente Fernández Barrot llevó a Sabio y  Rowan hasta Bayamo, donde fueron recibidos por el coronel Cosme de la Torrente, quien los condujo a la presencia de Calixto García el 1º de Mayo de 1898.  Ese mismo día, García envió a Washington al general Enrique Collazo y al teniente Carlos Hernández con su respuesta para el  Secretario de Guerra. 

Todo lo anterior está documentado. Sólo queda añadir que Andrew Rowan no era un teniente cualquiera: hablaba español, tenía antecedentes en trabajos de inteligencia sobre  América Latina y era el autor de un libro sobre Cuba… 

Hubbard y su “Mensaje a García” debieron su éxito a una guerra que comenzó con la provocación monstruosa del USS Maine, que justificó la entrada de EEUU en guerra contra España. Moriría 17 años, el 7 de Mayo de 1915, en otra provocación naval que llevaría a los Estados Unidos a la guerra contra Alemania: el hundimiento del trasatlántico británico frente a las costas de Irlanda.  


Comentarios
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Un día en la Pza. Calixto García, de Holguín......
Nota sin comentarios populares.