La empresa Anthropic, creadora de la inteligencia artificial Claude IA, rechazó de manera categórica la solicitud del Pentágono de acceder plenamente a esta tecnología para fines de seguridad y defensa.
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El director ejecutivo, Dario Amodei, afirmó que la herramienta no será utilizada para espionaje civil, y subrayó que la petición del Departamento de Defensa es “incompatible con los valores democráticos”. Añadió que una cesión de este tipo “no podía ser concedida de buena fe”.
La negativa responde a preocupaciones sobre el posible uso de la IA en la fabricación de armas autónomas, carentes de salvaguardas que garanticen la protección de civiles y militares. La empresa enfatizó que actualmente no existen garantías de que Claude IA pueda ser empleada de manera segura en operaciones bélicas.
En respuesta a la posición de la empresa tecnológica, el Pentágono habría planteado un ultimátum a Anthropic, advirtiendo que la negativa podría derivar en la pérdida de contratos y en la aplicación de la Ley de Producción de Defensa, lo que escalaría la tensión entre ambas partes.
A pesar de ello, la compañía reiteró su postura y estableció condiciones claras: si se mantiene la negativa, se retirará de la contratación y se abrirá la posibilidad de que otra empresa asuma el desarrollo de proyectos militares.
El portavoz Sean Parnell desmintió que la IA se utilice para espionaje, calificando esa versión como una narrativa falsa. Según él, el Departamento de Defensa busca aplicar la tecnología únicamente en ámbitos legales y gubernamentales.
Actualmente, las negociaciones continúan. El Pentágono ya había destinado 200 millones de dólares a Anthropic para el desarrollo de Claude IA en áreas vinculadas a la seguridad nacional, pero la empresa insiste en que no existen garantías de que la herramienta no sea desviada hacia usos contrarios a sus principios.
Se espera que el próximo 27 de febrero Anthropic emita una nueva respuesta oficial, en la que definirá si mantiene su negativa o acepta condiciones que permitan continuar con las transacciones económicas con el gobierno estadounidense.