• Señal en Vivo
    • Solo Audio
  • google plus
  • facebook
  • twitter
  • El nuevo mandatario también debe hacer frente al desempleo, al terrorismo y conseguir la unión de un país profundamente fraccionado. 
    En Profundidad

    El nuevo mandatario también debe hacer frente al desempleo, al terrorismo y conseguir la unión de un país profundamente fraccionado. 

Emmanuel Macron, elegido como el octavo presidente de Francia, asumirá el poder el próximo 14 de mayo y encara el primero de numerosos desafíos: las elecciones parlamentarias.

 

Con un 66,1 por ciento, el candidato liberal y de 39 años, Emmanuel Macron, ganó las elecciones presidenciales de Francia tras una larga y dura campaña contra la candidata de extrema derecha, Marine Le Pen.

Macron realizó una hazaña que parecía imposible, convertirse en el presidente más joven de Francia en la historia moderna, pese a no tener suficiente experiencia política - solo estuvo dos años como ministro de Economía en el Gobierno de François Hollande- y no cuenta con el respaldo de un partido político establecido.  

El nuevo mandatario también debe hacer frente al desempleo, al terrorismo y conseguir la unión de un país profundamente fraccionado. 

1. Lograr gobernabilidad


Macron llega a la Presidencia en medio de la crisis de los partidos tradicionales (Los Republicanos y Partido Socialista). El economista, pese a que cuenta con el apoyo del presidente Hollande y de su gabinete, no despertó especial simpatía en el Partido Socialista y en 2016 fundó su propio movimiento, En Marche! (En Marcha!).

Actualmente no cuenta con ningún representante en el parlamento francés, de allí a que su primer desafío sea lograr el apoyo suficiente para las elecciones legislativas que se realizarán el 11 y el 18 de junio, en las que se votarán a los 577 representantes de la Cámara baja.

Los analistas señalan que el panorama político francés se encuentra muy fragmentado y es poco probable que alcance la mayoría en el parlamento y, de ser así, deberá lograr una coalición, es decir, construir consensos con varios partidos y de esta forma evitar la cohabitación (Ejecutivo en manos de un partido y el Parlamento controlado por otro), con el fin de conquistar la gobernabilidad. 

Hasta el momento, Macron apenas tiene 14 de los 577 candidatos que su movimiento deberá presentar a la Asamblea Nacional.

Foto: Reuters

2. Impulsar la economía


Impulsar el mercado laboral, uno de los más rígidos e intervenidos de la Unión Europea (UE) es otro de los retos que le espera a Macron. Francia tiene una tasa de paro que ronda el 10 por ciento.

En este sentido, propone llevar a cabo reformas en el mercado laboral, pero que no podrá aplicarlas si no tiene la mayoría en el parlamento.

Una de ellas es rebajar el desempleo hasta un siete por ciento al final de su mandato, a través de la reducción de cargas de las empresas y favorecer los acuerdos internos en las compañías para flexibilizar la jornada semanal de 35 horas.

El débil crecimiento de Francia es otra dificultad. En 2016 fue de 1,1 por ciento, frente a una media de 1,7 por ciento en la UE. Sumado a esto, el nuevo líder deberá reducir el alto endeudamiento público y privado, así como recuperar la competitividad global del país galo. 

Foto: EFE

3. Luchar contra el terrorismo


La lucha contra el terrorismo en Francia es otro de los retos que debe afrontar el nuevo mandatario.

De acuerdo con datos, los ataques del autodenominado Estado islámico (Daesh en árabe) han causado al menos 239 muertos en ese país desde enero de 2015.

Por ahora, Macron apoya ampliar el número de policías, así como el reforzamiento de las fronteras exteriores de la UE.

Foto: EFE

4. Continuar en la Unión Europea


Desde su campaña, Macron se mostró defensor del bloque económico europeo. Según su propuesta, planea reforzar el eje franco-alemán de la UE que ha sido debilitada por el "brexit" y la crisis de refugiados.

Macron propondrá una hoja de ruta a cinco años con el fin de dotar la zona euro de un "verdadero presupuesto".

Sin embargo, el apoyo estará condicionado al cumplimiento de la reglas de juego, tales como el equilibrio presupuestario, la disciplina fiscal, entre otras políticas de austeridad. 


Comentarios
0
Comentarios
Nota sin comentarios.