La canciller ecuatoriana, María Isabel Salvador, deploró este miércoles que el poderío comunicacional colombiano se preste a vender el planteamiento falso de que Ecuador es un país que protege a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
En entrevista exclusiva con TeleSUR, Salvador se mostró alarmada por la forma cómo los medios del vecino país están manipulando las informaciones para intentar crear en la opinión pública una matriz en la que Ecuador quede como "un santuario" en donde "nadie puede tocar a grupos insurgentes, cuando en la realidad eso no es así".
"Es penoso ver como los medios de comunicación con mucha facilidad, toman informaciones no verificadas y las reproducen, lo que es una gran irresponsabilidad", denunció la ministra de Exteriores, quien reiteró que su país seguirá llevando adelante acciones a través de los medios internos e internacionales para dar a conocer la verdad de la masacre ocurrida el pasado 1 de marzo en territorio ecuatoriano.
"El país que fue víctima de la violación de su soberanía es Ecuador, y quien violó esa soberanía fue Colombia", insistió la canciller.
Llamó, una vez más, a los medios a no generar noticias que no estén basadas en los principios de la verdad, la justicia, y en los valores fundamentales de los Estados y de los seres humanos.
Es necesario velar por la paz
Salvador reiteró su denuncia de que, con la guerra mediática, "buscan involucrarnos en el conflicto colombiano, Ecuador no se va a involucrar en el Plan Colombia, sólo va a seguir velando por la paz y la seguridad de su gente".
Insistió en el gobierno de Ecuador mantiene su obligación de dar seguridad y garantizar la paz en su país.
"Luchamos en contra de todas las formas de violencia, sin embargo, reiteramos que Ecuador es víctima del conflicto colombiano por esa política de los últimos ocho años con métodos de una política militarista para tratar de resolver sus conflictos", dijo la canciller, al refreirse de nuevo a la estrategia intervencionista norteamericana del Plan Colombia.
Salvador destacó los esfuerzos hechos por el Gobierno del presidente Rafel Correa "para rechazar la presencia de las FARC aquí (en Ecuador) con acciones y recursos propios, a pesar de ser una consecuencia de un conflicto interno de Colombia y que hoy se está desbordando a otros países".
A su juicio, "Colombia que debe resolver el conflicto y no precisamente con operativos militares, sino por la vía del diálogo".
Reiteró la posición de su país de rechazo a la presencia de cualquier grupo irregular y de los métodos violentos que utilizan estos grupos, al igual que otros como los paramilitares, así como la posición de combate permanente al narcotráfico.
Recomendó que para que Ecuador y Colombia puedan superar la crisis diplomática, Bogotá debe enviar "señales claras, pero no que se pida disculpas y mañana se contradigan con declaraciones de altos funcionarios".