Un brote de dengue que se registra en Río de Janeiro, Brasil, desde principios de año ha arrojado como resultado la muerte de 49 personas, en su mayoría niños, en esa nación suramericana.
De acuerdo con las cifras oficiales que manejan las autoridades sanitarias de Brasil, el mayor número de infectados con el virus transmitido por el conocido mosquito aedes aegypti habita en Río de Janeiro, donde unas 33 mil personas han presentado la enfermedad, que en ocasiones puede ser mortal.
El ministro de Salud de Brasil, José Gomes Temporao, anunció la semana pasada que diariamente las autoridades registran unos 51 casos nuevos de dengue; situación por la que emprenderán un conjunto de acciones para contrarrestar el brote.
Temporao señaló que hace unos meses alertó a la alcaldía de Río de Janeiro sobre "los riesgos de una epidemia" en la zona.
El ministro dijo que un estudio sobre proliferación del mosquito del dengue mostró que la situación es "alarmante" y que debían emprenderse acciones más concretas.
Según el titular del despacho de Salud, en relación con el año 2007 mientras "los casos de dengue en todo el país cayeron en un 40 por ciento, en Río aumentaron 100 por ciento", puntualizó.
En el año 2007, producto de una epidemia de dengue, Río de Janeiro registró 31 decesos.
Dijo además estar "preocupado" por la tasa de mortalidad que registra Río de Janeiro, cuyo índice es "cinco veces superior a la considerada normal por la Organización Mundial de la Salud (1 por ciento)".
La enfermedad esta golpeando las zonas más pobres de Rio de Janeiro en las que existen aguas servidas a cielo abierto que son aprovechadas por el mosquito para procrearse y transmitir el virus.
Las personas afectadas suelen presentar dolor de cabeza, de articulaciones, mareos y vómitos.
Plan de contingencia
Como una medida para atender a todas las personas que acudan a los centros hospitalarios por presentar los síntomas del dengue, el ministro Temporao ordenó la movilización de unos 660 médicos, enfermeros y laboratoristas.
Asimismo, ordenó aumentar la cantidad de camas disponibles e instalar carpas para brindar hidratación a los pacientes.
"Hay actualmente un esfuerzo gigantesco de las autoridades para revertir la grave situación que sufre la población de Río", señaló el ministro brasileño.
Exhorto a las autoridades sanitarias a agilizar la atención médica de los pacientes sospechosos de haber contarído el virus, en vista de que que los centros asistenciales han colapsados.
"Tenemos que buscar al máximo dar atención médica de calidad para evitar más muertes que están completamente fuera de lo que sería razonable", indicó.
Además de estas acciones, se ha dispuesto que las Fuerzas Armadas conjuntamente con el cuerpo de bomberos realicen operativos de fumigación para contrarrestar la epidemia.
El ministro de Defensa, Nelsom Jobim, se sumó a la contingencia y manifestó que las Fuerzas Armadas prestarán toda su colaboración para emprender la lucha contra este brote.
"Realmente hay un problema allá en Río" y las "Fuerzas Armadas están dispuesta a ayudar, inclusive montando hospitales de campaña, porque los hospitales de las fuerzas allí están todos ocupados", agregó Jobim.
Por su parte, el Instituto Estadal de Hematología de Río de Janeiro (HemoRío) ha solicitado la colaboración de la población para acuda a donar sangre, debido a la escasez que se registra en el estado para combatir la epidemia.
En las últimas semanas ha aumentado en 50 por ciento la necesidad de transfusiones sanguíneas de los pacientes recluidos en los hospitales y clínicas.