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Trump durante su llegada a Arabia Saudita este sábado.

Trump durante su llegada a Arabia Saudita este sábado. | Foto: .24horas.cl/

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El presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, llegó este sábado a la capital de Arabia Saudita en su primera gira internacional. 

Después de cuatro meses en el cargo, el Presidente de los Estados Unidos Donald J. Trump emprende su primer viaje internacional empezando con el Reino de Arabia Saudita, seguido por Israel y Cisjordania, para terminar con el Vaticano, Italia y Bélgica, donde asistirá a una reunión del G7 y a la Cumbre de la OTAN, respectivamente. Luego de una campaña política con una retorica feroz hacia los musulmanes y el Islam, ¿por qué el presidente Trump eligió el corazón del mundo árabe como la nación para hacer su primera visita oficial como POTUS?

Una mirada más cercana revela tres objetivos básicos en Arabia Saudita que podrían estar alineados con la agenda doméstica de Trump.

1. Avanzar en la lucha contra el terrorismo islámico: El presidente Trump y sus cuadros cercanos de asesores militares probablemente se han convencido sobre la importancia de Arabia Saudita como aliado militar en la lucha contra el Estado Islámico tanto en Irak como en Siria, así como el rol de la nación árabe contra las amenazas planteadas por Irán. Mientras que en Arabia Saudita, la coordinación militar y de defensa para resolver la crisis en Siria y desarrollar una estrategia para equilibrar la influencia de Irán ocupará un lugar central en los foros bilaterales y multilaterales, Estados Unidos espera ayudar a los sauditas a desarrollar capacidades de defensa. El Presidente Trump pronunciará un discurso sobre el Islam, una oportunidad idónea para reparar la situación con los musulmanes de todo el mundo e inaugurar un centro de lucha contra el terrorismo. Sin embargo, este discurso viene con riesgos significativos de ofender a su país anfitrión. Este discurso que puede ser inspirador y esperanzador o quizás un desastre, ya preocupa a algunos analistas debido a que el redactor de discursos es el arquitecto de la famosa "prohibición musulmana" aprobada al inicio del gobierno de Trump.

Sin duda, este viaje constituye el debut de Trump en la arena internacional de la diplomacia, ya que en este campo es considerado un inexperto. Sin embargo, ha estrenado su carrera diplomática con el viaje al epicentro de la geopolítica global y una de las regiones más devastadas por los efectos de la guerra y con unos procesos políticos, culturales y religiosos muy complejos. Generalmente los presidentes estadounidenses arrancan con misiones de menor complejidad, como visitar a los vecinos de México y Canadá. La historia reciente registra el caso de Jimmy Carter quien inició tanto con Arabia Saudita como con el Irán del Shah Mohammad Reza Pahlavi y producto de una política exterior errática la región se convirtió en el tormento de Carter desencadenando la crisis de los rehenes y posteriormente costándole la reelección a la Casa Blanca al antiguo gobernador de Georgia. En el caso de Trump, el presidente debe saber mover sus fichas y de manera estratégica hacer sus jugadas diplomáticas con mucho tacto para evitar hacer el ridículo, así como herir sensibilidades.

2. Triunfar donde el Presidente Obama fracasó. El ex presidente Barack Obama había tensado las relaciones con Arabia Saudita, y con otros líderes árabes, que lo consideraban como fuera de contacto con la región y persiguiendo un peligroso acuerdo con Irán. Por lo tanto, la participación con los líderes de Oriente Medio ha sido la zona de confort definitiva del Presidente Trump durante sus primeros 100 días en el cargo. En este período de tiempo, el presidente Trump ha recibido a más de cuatro líderes árabes en la Casa Blanca, y ha declarado un reajuste efectivo de las relaciones entre Estados Unidos y Arabia Saudita, la nación más influyente de la región. Arabia Saudita también puede desempeñar un papel crítico en la negociación de la paz entre el mundo árabe e Israel, una hazaña difícil de alcanzar para cada Presidente de los Estados Unidos desde la formación del Estado de Israel. Si Trump logra avances, aún modestos, en el desarrollo del proceso de paz, sería una victoria histórica.

Por otra lado, la parte positiva de esta gira para Trump es que llega en el momento en que su gobierno vive su peor crisis política y como una válvula de escape le permitirá evadir el escrutinio político norteamericano y el foco de la prensa, ya que el desarrollo de la agenda de viaje atraerá un poco de la atención que hoy mantiene el tema del FBI y las alegaciones sobre la presunta información clasificada compartida con Rusia. No obstante, su equipo de trabajo es joven y carece de experiencia por lo cual tendrán que esforzarse en emplear sus habilidades de manejo de crisis a control remoto ya que estarán en una localidad lejana y bajo zona horaria muy distinta a la de la Casa Blanca. Trump no puede permitirse una nueva polémica en los Estados Unidos mientras se encontrará lejos por 9 días, mucho menos que la controversia surja en los países anfitriones de la gira, pues en esta coyuntura de desconfianza global sobre las nuevas políticas de EE.UU., el resultado del viaje será de todo o nada, de éxito o fracaso, no de términos medios ya que él debe convencer a estas naciones de que sus políticas no afectarán a estos países o a sus relaciones bilaterales.

3. Crear empleos en los Estados Unidos y arreglar la infraestructura estadounidense - El Presidente Trump mostrará sus habilidades de negociación con su yerno Jared Kushner y subraya que la alianza con Arabia Saudita y otras naciones del Golfo ofrece oportunidades de negocios atractivas para compañías estadounidenses, poniendo su atención en las naciones árabes como empresarios serios. El presidente utilizará su ya famosa firma (ha firmado más de 40 órdenes ejecutivas) para firmar nuevos acuerdos entre Estados Unidos y Arabia Saudita: uno por 110.000 millones de dólares en equipos de defensa y capacitación que los sauditas comprarán a empresas estadounidenses, así como otros 40.000 millones de dólares que Arabia Saudita invertirá en infraestructura estadounidense. Se espera que estos acuerdos sean formalizados durante la visita del Presidente Trump. Tanto la defensa como la infraestructura son un eje fundamental para la agenda económica de Trump. Para los sauditas, la visita les ofrece la oportunidad de mostrar las reformas que el país está haciendo en el marco de su Plan Visión 2030 para diversificar la economía más allá del petróleo. Además, se espera que se anuncien varios acuerdos de empresas estadounidenses que van a invertir en Arabia Saudita.

Este viaje puede servir como un verdadero respaldo de confianza para el Presidente Trump mientras los escándalos continúan intensificándose en Washington. El Presidente Trump buscará aprovechar la oportunidad para regresar a la Casa Blanca con victorias políticas, militares y empresariales para ayudar a silenciar a sus críticos, o al menos hacer que hablen de otra cosa.

Geovanny Vicente Romero es un analista político, consultor internacional y profesor establecido en Washington D.C. Es el fundador del Centro de Políticas Públicas, Desarrollo y Liderazgo RD (CPDL-RD).

Sigue a Geovanny en Twitter @geovannyvicentr

 


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