El ex presidente argentino Carlos Menem se opuso este lunes a declarar por la imputación en sendas causas, a raíz de las irregularidades denunciadas en la investigación del atentado terrorista de 1994 contra la mutualista judía Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) de Buenos Aires y por corrupción en la venta de un predio público.
Menem debía declarar ante el juez federal Sergio Torres, además del caso AMIA, por la acusación que recibe en torno a la autorización de venta presuntamente a "precio vil", del predio ferial de Palermo a la Sociedad Rural Argentina (SRA), en 1991.
El ex presidente (1989-1999) se limitó a presentar ante el juez Ariel Lijo unos escritos en los que se declaró inocente de los cargos que se le imputan, informaron fuentes judiciales.
Como consecuencia del atentado contra la sede AMIA de Buenos Aires, perpetrado en julio de 1994, resultaron 85 personas fallecidas y 300 heridos.
Por este caso, la Justicia encontró pruebas para exigir al ex presidente que responda si ordenó desviar pistas relacionadas con un ciudadano sirio vinculado a quien se considera el ideólogo del atentado, el ex diplomático iraní Moshen Rabbani.
La negativa a declarar de Menem, ocurre dos días después de que el ex funcionario judicial Claudio Lifschitz, cuyo testimonio fue clave para revelar irregularidades en la instrucción de la causa, denunció haber sido secuestrado y torturado.
Lifschitz contó que hombres encapuchados que se identificaron como agentes de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) lo obligaron a subir a una camioneta la medianoche del viernes, lo ataron y le colocaron una bolsa de plástico en su cabeza.
Los agresores le grabaron en su espalda con una navaja la sigla AMIA y le inscribieron con un soplete en el brazo un número de seis cifras, que coincide con el de la causa de la sede.
El senador, de 78 años, está acusado de obstruir una línea de la investigación del ataque a AMIA para proteger al comerciante argentino de origen sirio Kanoore Edul, que según la justicia podría haber tenido algún vínculo con los terroristas.
También se encuentra acusado en esta misma causa el ex juez Juan José Galeano, quién investigó durante una década el ataque a la AMIA, hasta que fue apartado en 2003 por corrupción e irregularidades en el proceso.
Por su parte, el fiscal Alberto Nisman acusa a Menem de ser una de las personas que protegieron "a quien desde el comienzo de la pesquisa aparecía como uno de los máximos sospechosos" de la acción terrorista contra la mutualista judía, en referencia al sirio Alberto Kanoore Edul, vinculado a Rabbani.
A petición del fiscal, Lijo dispuso que Menem acudiera a declarar en diciembre pasado, pero el ex mandatario adujo razones de salud, por lo que la citación fue aplazada para este lunes.
Carlos Menem, de 78 años, también adujo razones de salud para faltar en octubre pasado a la primera audiencia del juicio que enfrenta por el contrabando de armas a Ecuador y Croacia, entre 1991 y 1995, por lo que la Justicia le leyó los cargos que pesan sobre él a través de una videoconferencia.