Israel culpa a dos de sus militares por ataque a edificios de la ONU en Gaza
Israel empezó un proceso disciplinario a sólo dos de sus oficiales por la utilización de armas prohibidas durante la Operación Plomo Fundido efectuada entre finales de 2008 y principios de 2009 contra Gaza. Las bombas de fósforo blanco pueden causar quemaduras de segundo y tercer grado a personas que se encuentren en un radio de 250 metros de la detonación.
El Ejército israelí inició un proceso disciplinario este lunes en contra de solo dos de sus oficiales por "haber sobrepasado sus prerrogativas poniendo en peligro la vida" de civiles, luego que presuntamente dispararan varios obuses de fósforo blanco contra dos edificios de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Gaza, al noroeste de Egipto.
El proceso se inició en contra del comandante de la división operada en Gaza, el general Eyal Eisenberg y el jefe de un regimiento de infantería, el coronel Ilan Malka, por haber abusado de su autoridad.
Un informe emitido por la ONU este viernes confirmaba que las autoridades israelíes habían empezado un procedimiento disciplinario contra un general y un coronel pero no se les identificó.
Según la radio pública, la comandancia se limitó a aplicar una censura a los dos oficiales, de igual forma, el Ejército se abstuvo de precisar si los oficiales habían sido sancionados.
El 15 de enero de 2009, el ataque realizado por las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI) en la Operación Plomo Fundido provocó el incendio del principal depósito de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestina en Oriente Próximo (Unrwa por su sigla en inglés), en la ciudad de Gaza con disparos de obuses.
Ese bombardeo, que hirió a tres empleados de la ONU, fue duramente condenado por la comunidad internacional. Posteriormente, Israel tuvo que cancelar 10 millones 500 mil dólares para reparar la sede de la Organización.
Israel afirma haber iniciado investigaciones sobre 150 incidentes separados, 36 de los cuales son objeto de una investigación por crímenes de guerra.
En el justificativo de 46 páginas, publicado por el gobierno, el Estado hebreo se jacta de "la independencia y la imparcialidad" que presenta el sistema judicial israelí y afirma que su Ejército estuvo apegado a los derechos internacionalesdurante el ataque contra Gaza perpetrado desde el 27 de diciembre al 18 de enero de 2009.
El
bombardeo israelí contra la Franja de Gaza comenzó un 27 de diciembre,
con ataques aéreos simultáneos provocando al menos 225 muertos en un
día, pasando a ser considerada una de las jornadas más sangrientas
desde que inició el conflicto entre ambas naciones fronterizas.
Durante
la agresión a Gaza las tropas israelíes mataron a mil 450 palestinos,
según un balance publicado por los servicios de auxilio palestinos, el
documento incluye entre las víctimas mortales a 439 menores de 16 años
y 127 mujeres.
Israel ha utilizado las bombas de fósforo blanco desde el inicio del ataque contra Gaza, lo confirmó el diario británico The Times, a pesar de haber sido desmentido por los israelitas.
Esta publicación afirma haber identificado obuses de fósforos en fotografías efectuadas a unas reservas de municiones del Ejército de Israel, tomadas en la frontera con Gaza.
En esos obuses aparece la mención M825A1 de fabricación estadounidense, cargados de fósforo blanco, una peligrosa sustancia química capaz de provocar fuertes quemaduras en un radio de 250 metros desde el punto de su detonación.
Las quemaduras de segundo y tercer grado pueden provocar la muerte y se caracteriza porque no se puede distinguir si los muertos son militares de la resistencia o mujeres y niños inocentes.
Según los médicos que han atendido a personas con graves quemaduras producto de las bombas, una sustancia identificada con la sigla DIME y elfósforo blanco producen daños irreversibles, y que hasta en algunos casos hay que proceder a la amputación debido a las úlceras.