Presidentes, primeros ministros, cancilleres y expertos de los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) se darán cita a partir de este viernes en La Habana y hasta el próximo lunes 14 para participar en la VIII Cumbre del grupo latinoamericano. Reunión que coincide con el quinto aniversario de su creación.
Según señala su declaración constitutiva, "el ALBA es el espacio de encuentro de los pueblos y gobiernos que entienden que la América Latina Caribeña conforma una gran nación y que nuestros países deben unirse para enfrentar los desafíos del presente y del futuro".
Fue el 14 de diciembre de 2004 cuando el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y el líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, firmaron en La Habana la Declaración Conjunta para la creación del ALBA y su acuerdo de aplicación, luego de lo cual se han adherido a este mecanismo: Bolivia, Nicaragua, Dominica, Honduras, Ecuador, San Vicente y las Granadinas y Antigua y Barbuda; que suman un total de 75 millones 315 mil habitantes.
En la próxima reunión del Grupo, se celebrará su quinto aniversario y se discutirá, entre otras cosas, la asistencia de los países integrantes a la Cumbre sobre el cambio climático que se realiza en Copenhague desde el 7 hasta el 18 de diciembre.
El presidente venezolano, Hugo Chávez, viajará a Cuba desde este mismo viernes para realizar reuniones bilaterales con el país caribeño y se quedará hasta el lunes 14 para asistir a la esperada reunión del ALBA.
Hasta ahora sólo han confirmado públicamente su asistencia, Chávez y el mandatario boliviano, Evo Morales; y han dicho que esperan que durante la reunión se pueda ver de nuevo a Fidel Castro, que no aparece en público desde que enfermó en julio de 2006, para luego ceder la Presidencia a su hermano menor Raúl Castro.
En esta Alianza de países latinoamericanos se observan diferencias en cuanto a tamaño y población que también podrían afectar el intercambio económico entre ellas; sin embargo, la unidad entre economías tan dispares es posible porque esta alianza se basa, no en las leyes de mercado, sino en los principios de la solidaridad, el beneficio mutuo y la complementariedad entre sus miembros.
En la actualidad el ALBA ejecuta más de 100 programas en varios países en sectores como la salud pública, educación, cultura, energía, agricultura, comercio, alimentación, telecomunicaciones, minería, industria y finanzas, dentro de los cuales se destaca el método de enseñanza que en apenas unos años permitió que Venezuela, Bolivia y Nicaragua fueran declarados territorios libres de analfabetismo.
El ALBA se ha revelado además como un foro de gran dinamismo e influencia política en la región, al ser uno de los primeros en advertir sobre la existencia de un proceso desestabilizador en Honduras a sólo dos días antes del golpe de Estado, por lo que condenó de manera energética la ruptura del orden institucional y rechazó los comicios ilegítimos efectuados en ese país centroamericano bajo el régimen de facto.
En importantes eventos internacionales, la Alianza Bolivariana ha condenado también el bloqueo mantenido por Estados Unidos contra Cuba desde hace casi cinco décadas y las injustas sanciones aplicadas por la OEA contra la mayor de las Antillas.
De esta forma, el ALBA continúa ejerciendo su compromiso con la región que es alcanzar la unidad preconizada por El Libertador Simón Bolívar cuando expresó: "Yo deseo, más que otro alguno, ver formar en América la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riquezas que por su libertad y gloria".