El enviado especial de Estados Unidos, Stephen Bosworth, calificó de muy útil las conversaciones sostenidas con autoridades de Corea del Norte durante su visita de tres días a ese país, en la que se centró en abordar el tema del retorno de Norcorea a las negociaciones para la desnuclearización. "Fue una serie de reuniones muy útiles", dijo Bosworth poco antes de partir de Pyongyang, la capital norcoreana, con rumbo a Corea del Sur.
Se trata del primer diálogo directo entre Estados Unidos y Corea del Norte desde que Barack Obama asumió el poder en el país norteamericano en enero pasado.
Al llegar a Corea del Sur, Bosworth tiene previsto informar a Washington y a las autoridades de surcoreanas sobre el contenido de sus conversaciones antes de partir el viernes hacia Beijing, China.
El funcionario estadounidense se reunirá con el ministro de Exteriores surcoreano, Yu Myung-hwan, y otros altos funcionarios de ese país, antes de ofrecer una rueda de prensa prevista para la tarde de este jueves en Seúl, la capital surcoreana.
El recibimiento de Bosworth en Pyongyang forman parte de la iniciativa de Corea del Norte de sostener conversaciones directas con Estados Unidos, con la disposición norcoreana de participar en las negociaciones a seis bandas según sean los resultados de sus pláticas con Estados Unidos.
Recientemente, Pyongyang reiteró además la necesidad de establecer un mecanismo de paz que sustituya el armisticio para poner fin al conflicto en la Península coreana, el cual garantizará una paz y estabilidad duraderas, en tanto haría que las relaciones entre la Corea del Norte y Estados Unidos, técnicamente en estado de guerra, se conviertan en vínculos pacíficos.
En abril pasado Corea del Norte anunció su abandono definitivo de esas conversaciones multilaterales la incluye junto a China, Japón Rusia, Estados Unidos y Corea del Sur, a raíz de la condena unánime del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) por su lanzamiento de un cohete de largo alcance, al que siguió en mayo una prueba nuclear.
Desde entonces los países miembros de ese diálogo trataron de presionar a Corea del Norte para que vuelva a la reunión de seis bandas, que preside China.
Finalmente en septiembre, tras meses de rechazo, Estados Unidos indicó públicamente que estaba dispuesto a emprender un diálogo bilateral con Corea del Norte, a fin de alcanzar una "solución integral" y "definitiva" de la cuestión nuclear.