El
inicio del segundo período presidencial de Hamid Karzai estuvo
marcado de violentos atentados en Afganistán que acabaron con
la vida de 18 personas este viernes, luego de la juramentación
efectuada en Kabul el jueves ante diferentes delegados políticos
internacionales.
Las
autoridades dieron a conocer que un suicida a bordo de una
motocicleta provocó la muerte de 15 personas en la localidad
de Farah (Suroeste de Afganistán), mientras que tres civiles
perdieron la vida con la detonación de una bomba instalada en
una carretera al este de la nación.
El
suicida se instaló en una zona de carga de bienes que
diariamente sirve de paso a vehículos pesados que trasladan
mercancía a la ciudad de Herat, en el noroeste. Varios
inmuebles resultaron afectados en ese sector cercano a la casa del
gobernador de Farah.
"El
kamikaze que conducía una moto se hizo explotar en una calle
principal, cerca de mi oficina y de mi casa", precisó a
los medios el gobernador Rohul Amin Amin.
"Quince
personas murieron", agregó la autoridad, quien explicó
que a excepción de un oficial de policía, el resto de
las víctimas eran civiles, balance que más tarde fue
confirmado por un galeno del principal hospital de la ciudad, Abdul
Jajbar Shayeq.
Otras
34 personas resultaron heridas, más de una decena de los
cuales se encuentran en "estado muy grave" según
fuentes oficiales, situación que en opinión del propio
gobernador Amin, podría incrementar el número de
muertes.
Con
estos decesos se eleva a 30 la cantidad de víctimas cobradas
desde que Karzai asumiera la presidencia de su país por cinco
años más, en medio de un acto donde se comprometió
a reforzar la seguridad y acabar con la corrupción en suelo
afgano.
Tras
su discurso presidencial de este jueves, se han producido cuatro
atentados en el país centroasiático donde fallecieron
diez civiles y dos soldados estadounidenses a causa de
explosivos.
El jueves en
el este de Afganistán, en la provincia de Jost, la detonación
de una bomba causó la muerte de tres civiles y otras cuatro
personas resultaron heridas.
El
pasado 20 de agosto, el presidente Hamid Karzai se adjudicó un
segundo período al mando de su país, en unas elecciones
fraudulentas que ocasionaron el retiro de su rival Abdulá
Abdulá, hecho que obligó a la Comisión Electoral
de Afganistán (IEC), a suspender la segunda vuelta y
proclamarlo.
Desde
su separación del poder a fines de 2001 liderada por
autoridades estadounidenses, los talibanes han encabezado una
operación en Afganistán que se ha ido incrementando
pese al reforzamiento militar por parte de la coalición
liderada por Estados Unidos que invadió ese país en
2001.