El
presidente de Estados Unidos (EE.UU.), Barack Obama, reconoció
este miércoles que no podrá concretar el cierre del
centro de reclusión ilegal de Guantánamo, en Cuba,
antes de enero de 2010, como lo había prometido poco después
de haber sido electo como mandatario en 2008.
"Teníamos
una fecha límite específica que no será
cumplida", declaró Obama a una cadena de televisión
de su país, en una de varias entrevistas concedidas desde
Pekín durante la gira que realiza por Asia.
Obama
expuso que "estamos inmersos en una trayectoria y un proceso en
el que yo anticipo que Guantánamo será cerrado el
próximo año", y agregó que "no voy a
marcar una fecha exacta porque mucho depende de la cooperación
del Congreso".
El Congreso de EE.UU. ha demostrado
resistencia a aceptar detenidos en suelo norteamericano, así
como también terceros países han rechazado recibirlos,
lo que ha generado que tan sólo una veintena de prisioneros
haya salido de la Base ilegal ubicada al sudeste de Cuba.
Una
de las primeras promesas a emprender por el Ejecutivo estadounidense
en su primer año de Gobierno era lograr el cierre del penal, sin embargo, admitió que le tomará
más tiempo de lo que había estimado.
"La
gente tiene miedo, y es comprensible, después de un montón
de años en los que les dijeron que Guantánamo era clave
para mantener a los terroristas fuera de Estados Unidos", señaló
Obama.
Allí permanecen unos 215 recluidos, cuenta con
espacios específicos que albergan a presuntos combatientes
ilegales de la llamada "guerra contra el terrorismo" que inició
EE.UU., cuya condición de extraterritorialidad aleja a los
detenidos de los tribunales.
El
funcionamiento de la base ilegal ha sido objetivo de críticas
por parte de organizaciones defensoras de Derechos Humanos y varios
Gobiernos del mundo, que acusan a militares estadounidenses de usar
los espacios del centro para torturas y otras violaciones.
En
enero de 2002, el ex presidente George W. Bush abrió la base
para albergar de manera indefinida y libre de garantías a
supuestos miembros del grupo Al Qaeda, la mayoría capturados
en Afganistán.
Barack Obama, había ordenado el
traslado de prisioneros de Guantánamo a suelo estadounidense
para permitirles un juicio. Seis de ellos serán procesados en
tribunales civiles y otros cinco serán sentenciados por cortes
militares especiales.
Washington prevé habilitar una
prisión civil o militar en su territorio para albergar a los
detenidos que no puedan ser repatriados a sus naciones de origen.