TeleSUR _ Fecha: 14/11/2009
La portavoz del Ejecutivo chileno, Carolina Tohá, lamentó este sábado la acción del gobierno de Perú de acusar a su país de espionaje, llamó a no realizar denuncias sin ningún tipo de bases y adviritió que "somos serenos, pero también firmes, y Chile no tiene nada que ocultar".
Tohá sostuvo desde el Palacio de Gobierno chileno que "la manera de actuar aquí es que hay que ser cauteloso, Chile está claro, además su trayectoria es muy conocida en el mundo entero, de cómo no sólo predicamos el principio de transparencia, sino que también lo aplicamos".
De la misma manera sostuvo que "si nosotros estuviéramos en esa situación las consideraríamos injustificadas (...) no se pueden hacer aseveraciones en materia de este tipo sin antecedentes formales".
La secretaria general del Gobierno chileno explicó que hasta el momento no ha existido comunicación con el gobierno peruano de ningún tipo y que "no vamos a escalar una situación de tensión, Chile es firme y estamos tranquilos, pero no nos parece y no es bueno para nuestros países que se reaccione en base a elementos genéricos".
Por su parte, el subsecretario del Interior, Patricio Rosende, indicó que "Chile no tiene entre sus políticas de relaciones exteriores, desarrollar actividades ilegales como espionaje, esas son cosas propias de la Guerra Fría. Nuestras relaciones internacionales se basan en el diálogo, en los acuerdos y esa es la experiencia que hemos tenido en 20 años, lo demás está todo entregado a las instituciones del Perú, ellos son los que tienen que resolver la situación de las personas que aparecen involucradas en esta denuncia, no tenemos más comentarios que ese".
Más temprano, el canciller de Chile, Mariano Fernández también rechazó que su país haya sido implicado en supuestas actividades de espionaje contra Perú, caso por el que ya están acusadas cuatro personas.
"Rechazamos las acusaciones de que el Gobierno chileno está implicado en cualquier actividad ilegal respecto a las relaciones entre los dos países", dijo Fernández.
El presidente de Perú, Álan García, suspendió, a raíz de esta situación, una reunión que tenía pautada con su homóloga chilena, Michelle Bachelet, en el marco del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), que se celebra en Singapur. El mandatario anunció que suspendería ese encuentro pues adelantó su regreso a Perú para informarse más detalladamente del caso.
"Estoy adelantando 24 horas mi regreso para tener una información plena, adecuada, y poder expresarme desde dentro del Perú", dijo García.
Por otro lado, el jefe de la diplomacia peruana, José Antonio García Belaúnde, quien no dudó en calificar el incidente como un acto ofensivo, indicó que el gobierno peruano dejará "sentado muy claro la protesta y pedirá que se sancione a los responsables chilenos de este acto inamistoso y ofensivo contra el Perú".
Medios locales de prensa reportaron que el embajador acreditado en Santiago fue llamado a consultas, como lo había anticipado Belaúnde.
El escándalo fue divulgado el jueves por una emisora radial peruana que señaló que un suboficial de la Fuerza Aérea Peruana (FAP), Ariza Mendoza, espiaba en favor de Chile.
Pero las complicaciones estaban por venir. El viernes un juzgado peruano emitió una orden de captura contra dos supuestos militares chilenos, acusados de instigadores de espionaje en perjuicio del Estado peruano, mientras se inician averiguaciones para determinar si procede una orden de extradición.
Este sábado, el diario peruano La República, publica que Ariza Mendoza suministró a Chile "planes estratégicos de la modernización de los equipos de guerra de la Fuerza Armada Peruana (FAP) hasta el año 2021, como el Plan Maldonado para la recuperación de los aviones de combate, los códigos de los números de los teléfonos y faxes encriptados de la embajada del Perú en Santiago, fotografías de la base aérea de La Joya donde se encuentran emplazados los aviones de combate Mirage-2000 y el complejo de defensa aérea Pechora, la identificación del personal de inteligencia en comisión de servicio en la capital del vecino del sur, entre otra información que compromete la seguridad nacional, vendió el suboficial FAP Víctor Ariza Mendoza a las fuerzas armadas chilenas, confirmaron fuentes militares relacionadas con la investigación".
Lo que nadie recuerda ahora es que en agosto pasado hubo una acusación similar, pero esta vez desde Chile hacia Perú.
En esa fecha, la revista peruana Caretas, reveló la existencia de correos electrónicos y audios con conversaciones telefónicas que, según el medio, corresponden a cuatro oficiales de la Fuerza Aérea chilena, hallados en el computador de un ex oficial de la Marina de Guerra de ese país.
El jefe de la diplomacia peruana dijo en esa oprtunidad en entrevista con una radioemisora local que "no es ninguna política de Estado espiar" y señaló como los responsables de este hecho a los integrantes de la empresa privada Buissness Track (BTR), detenidos hace varios meses por participar en espionaje empresarial.
"Los responsables son ellos y tendrán que asumir las consecuencias de delito que hubieran cometido. Serán enjuiciados y serán sancionados", agregó.
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