El líder de la Revolución
Cubana, Fidel Castro, dedicó sus acostumbradas reflexiones al
calentamiento global y al peligro "inminente" que
existe de que la raza humana se extinga, anticipándose a la
Asamblea anual de Naciones Unidas (ONU) que se llevará a cabo
esta semana.
Destacó la importancia del tema
de la sesión de Alto Nivel sobre el Cambio Climático
que se llevará a cabo en el encuentro.
Fidel recordó su destacada
intervención en la Conferencia Internacional sobre el Medio
Ambiente convocada por la ONU en Río de Janeiro, donde afirmó
como jefe entonces del Estado cubano: "Una especie está
en peligro de extinción: el hombre".
Exhortó
a la ciencia a revertir esta realidad.
A continuación,
teleSUR presenta textualmente el artículo titulado "Una
especie en peligro de extinción", publicado este martes
por Cubadebate.
Una especie en peligro de extinción
Me habría gustado hablar hoy del extraordinario
concierto "Paz sin Fronteras", celebrado en la Plaza de la
Revolución "José Martí" hace 24 horas,
pero la porfiada realidad me obliga a escribir sobre un peligro que
amenaza no solo la paz, sino también la supervivencia de
nuestra especie.
La Organización de Naciones Unidas,
cuya tarea es velar por la paz, la seguridad y los derechos de casi
200 Estados, que allí representan a más de 6 mil 500
millones de habitantes del planeta, iniciará los debates de su
Asamblea General con la participación de los Jefes de Estado
el próximo miércoles. Esta vez, dada la importancia
excepcional del tema, dedicará el martes 22 de septiembre a
una Sesión de Alto Nivel sobre el Cambio Climático,
como preparación para la Conferencia de Copenhague, Dinamarca,
entre el 7 y el 18 de diciembre del presente año.
En la
Conferencia Internacional sobre el Medio Ambiente convocada por la
ONU en Río de Janeiro, afirmé como jefe entonces del
Estado cubano: "Una especie está en peligro de extinción:
el hombre". Cuando pronuncié y fundamenté aquellas
palabras, recibidas y aplaudidas por los jefes de Estado allí
presentes -incluido el Presidente de Estados Unidos, un Bush menos
tenebroso que su hijo George W.-, éstos creían disponer
todavía de varios siglos para enfrentar el problema. Yo mismo
no lo veía en fecha tan cercana como 60 u 80 años.
Hoy
se trata de un peligro realmente inminente y sus efectos son ya
visibles. Me limitaré solo a unos pocos detalles, que serán
ampliamente abordados en Nueva York por nuestro Ministro de
Relaciones Exteriores que allí intervendrá en nombre de
Cuba.
La temperatura promedio ha crecido 0,8 grados
centígrados desde 1980, según el Instituto de Estudios
Espaciales de la NASA. Las últimas dos décadas del
siglo XX fueron las más calurosas en cientos de años.
Las temperaturas en Alaska, el Oeste canadiense y el Este de Rusia
han subido a un ritmo que duplica el promedio mundial. El hielo del
Ártico está desapareciendo rápidamente y la
región puede experimentar su primer verano completamente libre
de hielo tan pronto como en el año 2040. Los efectos son
visibles en las masas de hielo de más de dos kilómetros
de altura que se derriten en Groenlandia, los glaciares de
Suramérica, desde Ecuador hasta el Cabo de Hornos, fuentes
fundamentales de agua, y la gigantesca capa de hielo que cubre la
extensa zona Antártida.
Las actuales concentraciones de
dióxido de carbono han alcanzado el equivalente a 380 partes
por millón, cifra que supera el rango natural de los últimos
650 mil años. El calentamiento está afectando ya los
sistemas naturales de todo el mundo. Si esto ocurriera sería
devastador para todos los pueblos.
Los científicos han
descubierto que hace no menos de 3 mil millones de años
surgieron las primeras formas de vida elemental en el planeta Tierra.
Desde entonces las mismas evolucionaron continuamente hacia formas
superiores y complejas en virtud de leyes biológicas
inexorables. Nuestra actual especie, el Homo sapiens, apenas cuenta
con 150 mil años de existencia, una insignificante fracción
de tiempo desde que surgió la vida. Aunque los griegos,
cientos de años antes de nuestra era, poseían ya
determinados conocimientos astronómicos, hace solo algo más
de 500 años, después de un largo período de
oscuridad medieval, el hombre llegó a conocer que la Tierra
era redonda y no plana. Un almirante audaz de origen genovés y
sólidos conocimientos se propuso navegar hacia el Este en
busca de la India, en vez de bordear por el Sur de África.
Comenzaba la colonización europea de este hemisferio y el
resto del planeta.
La especie humana pudo medir con bastante
precisión la vuelta de la Tierra cada 24 horas y su movimiento
de traslación alrededor de la enorme masa incandescente del
Sol, cada 365 días aproximadamente. Estas y otras singulares
circunstancias estaban asociadas a la existencia y la vida de todas
las especies que existían entonces.
Desde la
antigüedad, los filósofos y pensadores más
avanzados han buscado la justicia social. A pesar de eso la
esclavitud física duró legalmente todavía hasta
hace129 años, en que se decretó la abolición de
la esclavitud en la colonia española de Cuba.
Desde mi
punto de vista la Teoría de la Evolución, expuesta por
Darwin en su libro "El origen de las especies", ha sido uno
de los dos descubrimientos de la ciencia más importantes.
Algunos vieron en ella un antagonismo con las creencias religiosas;
ningún científico, sin embargo, hoy la niega, y muchos
de ellos, que profesan sinceras creencias religiosas, ven en la
evolución la expresión de la voluntad divina.
El
otro aporte decisivo fue el de la Teoría General de la
Relatividad de Albert Einstein, expuesta en 1915, fuente de muchas
investigaciones posteriores a la muerte del autor en abril de 1955.
Pocas personas han influido tanto en el destino del mundo como él.
Einstein persuadió a Roosevelt de iniciar las investigaciones
para producir la bomba atómica por temor a que esta fuese
desarrollada por los nazis. Cuando Truman las hizo estallar sobre las
ciudades civiles indefensas de Hiroshima y Nagasaki, de tal manera le
impactó el hecho que se convirtió en un pacifista
convencido. Hoy Estados Unidos posee miles de armas nucleares más
potentes que aquellas, las cuales podrían exterminar varias
veces la población del mundo. Son a su vez, los mayores
productores y exportadores de todo tipo de armas.
El ritmo
acelerado de las investigaciones científicas en todos los
campos de la producción material y los servicios, bajo el
orden económico impuesto al mundo después de la Segunda
Guerra Mundial, ha conducido a la humanidad a una situación
insostenible.
Nuestro deber es exigir la verdad. La población
de todos los países tiene derecho a conocer los factores que
originan el cambio climático y cuáles son las
posibilidades actuales de la ciencia para revertir la tendencia, si
aún se dispone realmente de ellas.
El pueblo cubano,
especialmente su magnífica juventud, demostró ayer que
aún en medio de un brutal bloqueo económico es posible
vencer obstáculos inimaginables.
Fidel Castro Ruz
Septiembre 21 de 2009
5 y 44 p.m.