La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y las Naciones Unidas acordaron aumentar esfuerzos para asistir a los cerca de 70 mil de colombianos que solicitan asilo en Ecuador huyendo del conflicto interno y de la violencia que se vive Colombia.
Las acciones emprendidas por los organismos internacionales buscan aumentar la calidad de las instituciones ecuatorianas relacionadas con el sistema de asilo y a la creación de planes de contingencia ante la afluencia masiva de colombianos a través de la frontera con Ecuador.
Ana Guzmán, coordinadora de comunicaciones de la OIM, indicó que el número de solicitudes de asilo en Ecuador supera lo 68 mil, en tanto que 20 mil casos han recibido una respuesta afirmativa desde el 2000 hasta la fecha.
El conflicto armado que vive Colombia, ha obligado a decenas de miles de personas a abandonar sus hogares y a huir a las grandes ciudades como Bogotá, en lo que representa un desplazamiento interno, o a buscar refugio en países de la región suramericana.
La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), reveló este pasado 17 de agosto en su informe anual que Colombia es el país que registra el mayor número de desplazados internos en el mundo debido al conflicto que vive la nación entre el Gobierno y los grupos rebeldes.
Con unos tres millones de desplazados internos hasta finales de 2008, Colombia se sitúa a la cabeza de este problema por delante de Irak (2,6 millones) o Sudán (también más de dos millones) en la lista efectuada por el organismo de la ONU.
La nación neogranadina también está entre los puestos más altos de la lista de Acnur sobre grandes países de origen de refugiados, con 374 mil personas en esa situación, sólo precedida por Afganistán (2,8 millones), Iraq (1,9 millones), Somalia (561 000) y Sudán (419 mil ).
Por su parte, representantes de la ONU se incorporaron a una misión humanitaria que investigará la masacre de indígenas de la etnia Awá, ocurrida el pasado 26 de agosto en el departamento colombiano de Nariño, cuando al menos 10 hombres armados asesinaron a 12 miembros de esa etnia, del suroeste de Colombia, entre ellos a seis menores de edad.
Este es el segundo caso de masacre en esta zona del Departamento de Nariño y zona fronteriza con Ecuador en los últimos seis meses.
En una declaración distribuida este viernes en la sede de la ONU se reafirmó la condena a esos acontecimientos hecha por la oficina en Bogota de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos.
La ONU a través del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial instó a Colombia a fortificar sus esfuerzos para prevenir y proteger a las comunidades afrocolombianas e indígenas en contra de la violación de los derechos humanos, tales como: asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, reclutamientos y desapariciones forzadas, señalando que "si bien los grupos armados ilegales tiene una importante responsabilidad" en tales hechos, "se sigue denunciando la participación directa o la colusión de agentes del Estado".
El Comité añadió "que algunos miembros de las Fuerzas Armadas han estigmatizado públicamente a las comunidades afrocolombianas e indígenas", y pide "se garantice el cumplimiento efectivo y estricto de las políticas y normativas adoptadas", citando la Directiva 800-07 de las Fuerzas Armadas.