Reunidos la noche del domingo en la ciudad de Quito, la capital ecuatoriana, los cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) acordaron la creación de los consejos de Infraestructura y Planeamiento, de Lucha contra el Narcotráfico, de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovaciones y de Desarrollo Social.
Así lo informó el canciller chileno, Mariano Fernández, al concluir una reunión con sus colegas y representantes de los doce países sudamericanos, reunidos en Quito, donde este lunes, se celebrará una Cumbre presidencial del organismo.
Fernández indicó que esas resoluciones forman parte de la Declaración de Jefes y Jefas de Estado de la Unasur, si bien los presidentes deberán ratificarla en su cita en el Convento de San Agustín, en el centro histórico de Quito.
Ese documento, que se denominará Declaración de Quito, incluirá, añadió Fernández, un comunicado de la Unasur sobre la situación de las Islas Malvinas, cuyo contenido no precisó pero se prevé que se dirija a apoyar la posición de Argentina, sobre ese archipiélago, actualmente en manos del Reino Unido.
Asimismo, la declaración presidencial de la Unasur, aprobada por los cancilleres, incluye un párrafo importante sobre la situación de la democracia en Honduras, que según Fernández condena el golpe de Estado militar perpetrado el pasado 28 de junio contra el presidente constitucional de esa nación centroamericana, Manuel Zelaya.
La Unasur apoyará la restitución de Zelaya en el poder, así como la inclusión del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, como miembro de la comisión internacional que irá a Tegucigalpa, para intentar solucionar la crisis política en ese país.
El canciller chileno, al informar sobre estas resoluciones, aprovechó la rueda de prensa para transferir a su colega de Ecuador, Fander Falconí, la dirección de cancilleres de la Unasur.
Falconí señaló que, además de los consejos creados en esta cita, la Unasur se ha propuesto consolidar otras tres instancias ya conformadas, como son los consejos de Defensa, de Energía y de Salud.
La propuesta es empezar a soldar a Unasur y dijo que Ecuador asumirá la presidencia pro témpore de la Unión, con optimismo y con la intención de consolidar al grupo subregional.
Recordó que mañana, en la cumbre presidencial, la mandataria de Chile, Michelle Bachelet, entregará la presidencia de Unasur al ecuatoriano, Rafael Correa, quien dirigirá el grupo por el próximo año.
Falconí, además, destacó que la entrega de la presidencia de Unasur coincida con la celebración en Ecuador del bicentenario del Primer Grito de su Independencia colonial, así como de la investidura de Correa, que mañana asumirá un nuevo mandato de cuatro años en el poder.
Debate aplazado sobre Colombia
Por otro lado, los cancilleres de la Unasur acordaron aplazar el debate sobre la instalación de bases estadounidenses en territorio colombiano para una próxima cita de ministros de Exteriores y Defensa del bloque subregional, de modo que el asunto no figurará en la Declaración de Quito que será ratificada este lunes en la cumbre de presidentes.
La negociación de un acuerdo militar entre Colombia y Estados Unidos fue el debatida al ser abordada una propuesta presentada por el presidente de Bolivia, Evo Morales, que consiste en una resolución para que el organismo rechace la instalación de bases extranjeras en Suramérica.
Sin embargo, el consenso que se logró consenso fue el de convocar, para este mismo mes de agosto, una reunión de cancilleres y ministros de Defensa de Unasur, que continúe el debate sobre la propuesta boliviana, según explicaron Fernández y Falconí.
No obstante, el canciller ecuatoriano no descartó que este lunes los presidentes de los países miembros de la Unasur "puedan abrir un diálogo sobre este tema".
Fernández y Falconí insistieron en que "Unasur opera por consenso y que sobre el caso colombiano se ha decidido crear un mecanismo de tratamiento".
La propuesta de resolución presentada por Bolivia señala que Unasur cuenta "con los instrumentos necesarios para poder hacer frente a amenazas internas como el narcotráfico, el terrorismo y la acción ilegal de grupos armados sin tener que recurrir a Fuerzas Armadas extranjeras".
Por este motivo, plantea declarar la preocupación y rechazo a la instalación de bases militares estadounidenses en territorio colombiano.