Las fuerza pública de Honduras reprimió, una vez más, una manifestación que llevaban a cabo en la capital de esa nación (Tegucigalpa) miembros del gremio docente y de otros sectores de la sociedad del país centroamericano, acción que dejó varias personas heridas y detenidas en esa nación.
La enviada especial de teleSUR a Honduras, Mandelein García, indicó que " la represión militar y policial se ha estado ejerciendo en las calles contra de los manifestantes que están reclamando el retorno del presidente Zelaya, pero en la medida que ellos avanzaban los desalojaban sin importar nada".
Asimismo, la reportera mencionó que fueron detenidas más de 50 personas. "Los organismo de derechos humanos han calificado esto como un brutal represión militar", agregó.
García expresó que la orden de las autoridades de facto es prohibir "las manifestaciones de estas personas" y alegan que han impedido el libre transito con su protesta.
Además, dijo que varios de los manifestantes recibieron fuertes golpes y contusiones de parte de las autoridades policiales de facto, que siguen órdenes del gobierno instalado en Honduras luego del golpe de Estado militar que se perpetró el pasado 28 de junio.
Más temprano, la enviada especial de teleSUR reportó que equipos periodísticos internacionales presentes en Honduras, entre ellos el de la estatal Venezolana de Televisión (VTV), fueron objeto de agresiones este jueves por parte de las fuerzas represoras del gobierno de facto de Roberto Micheletti en Honduras.
Las agresiones contra los equipos periodísticos se produjeron mientras realizaban su labor informativa al norte de Tegucigalpa, la capital hondureña, cerca de un mercado popular donde se originaron disturbios.
De acuerdo con el reporte de García, un camarógrafo de VTV fue golpeado por funcionarios policiales, durante una concentración que organizó el Frente de Resistencia contra golpe de Estado en Honduras.
Las nuevas incursiones militares y policiales contra el pueblo hondureño se deben a la orden de "no permitir más manifestaciones", emitida por el régimen liderado por Micheletti.
"Estamos ante un gobierno usurpador, un gobierno ilegal. Aquí no hay quien defina realmente el destino de este país (...) se ha salido del control porque la autoridades no han podido resolver esta crisis", fue una de las declaraciones que recogió la corresponsal de teleSUR, durante los disturbios.
Entretanto periodistas hondureños informaron que ya existen "instituciones del Estado que están de brazos caídos, porque ya no aguantan a la administración de Micheletti".
En la zona de los disturbios, al norte de Tegucigalpa, en un barrio denominado Belén, ocurrió un incendio en un mercado popular, cerca del cual comenzaron los focos desestabilizadores. Hasta el momento se desconoce el origen del incendio y no se ha informado sobre víctimas fatales.
Entretanto, la resistencia en Honduras contra el golpe de Estado entra ahora en una nueva etapa, en la que recibirá un entrenamiento popular pacífico para continuar en la lucha por el retorno del Orden Constitucional.
Ismael Colona, dirigente sindical, manifestó en contacto telefónico con teleSUR que " si estuviéramos en un Gobierno legitimo con Manuel Zelaya, estuviéramos en nuestros trabajos y los niños en las escuelas, mientras tanto no podemos hacerlo con un gobierno ilegítimo".