TeleSUR _ Fecha: 13/07/2009
El enviado especial de Venezolana de Televisión (VTV) a Honduras, Eduardo Silvera, manifestó que "el secuestro de periodistas que estábamos en Honduras se produjo cuando ya otros corresponsales de medios internacionales se habían retirado del hotel o habían salido del país", lo cual, a su juicio, revela la intención de las autoridades de facto hondureñas de ocultar este hecho, pues se produjo "sin justificación alguna".
Durante una entrevista exclusiva que concedió a teleSUR, Silvera describió como difícil la labor periodística que realizó en esa nación centroamericana, que vive una profunda crisis política producto de un golpe de Estado militar perpetrado contra del presidente de Honduras, Manuel Zelaya.
El pasado sábado 11 de junio en horas de la noche fueron retenidos los equipos periodísticos de teleSUR y de VTV por miembros de la Fuerza Pública de facto de ese Honduras, país que fueron obligados a abandonar.
Silvera relató que "el día que nos secuestraron ya otros medios internacionales se habían retirado del Hotel o habían salido del país, no les convenía que se conociera este hecho ya que no había ninguna tipo de justificación para esta acción".
El reportero mencionó que la cobertura periodística de los hechos que ocurren en Honduras fue una experiencia compleja y un reflejo de la importancia del trabajo de la prensa.
"Para el pueblo hondureño el periodismo es una esperanza de mostrar la realidad, lo que se está ocultando, lo que está pasando en las calles", dijo el periodista venezolano.
Aseguró que en Honduras no existe Estado de Derecho, ya que la medida de toque de queda impidió el libre traslado de los representantes de los medios de comunicación.
" A las autoridades de facto no les conviene que se muestre la realidad de lo que está pasando en Honduras en donde miles de personas exigen el regreso del presidente que eligieron democráticamente, Manuel Zelaya", acotó Silvera
De acuerdo con los testimonios de los periodistas, la Fuerza Pública de facto se presentó en el hotel donde ellos se hospedaban, con efectivos fuertemente armados que los obligaron a desalojar el reciento.
Los reporteros denunciaron que la medida fue un secuestro, porque los policías que ejecutaron la orden del gobierno de facto de Roberto Micheletti carecían de un sustento jurídico para llevar a cabo esa acción.
El equipo de teleSUR fue liberado gracias a la intervención de las embajadas de Venezuela y Nicaragua en Honduras, así como de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que además acompañaron al equipo por vía terrestre hasta que pasaron la frontera con Nicaragua.
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