El opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI) se impuso en las elecciones legislativas de México celebradas el domingo, con el 36,61 por ciento del 97,19 por ciento de los votos escrutados, frente al gobernante Partido Acción Nacional (PAN, derecha).
Este domingo 5 de julio los mexicanos fueron a las urnas para elegir a 500 diputados federales, seis gobernadores y 568 alcaldes.
"Estos resultados nos posicionan mucho mejor" rumbo a la próxima elección presidencial, dijo Beatriz Paredes, líder del PRI, a la emisora Televisa.
Consideró que el triunfo de su partido "es un reclamo muy claro para solucionar la crisis económica" que se vive en México, en donde la pérdida de empleos impera, sobre todo en la industria automotriz, afectada por su interdependencia con la de Estados Unidos, país núcleo del debacle económico.
La noche del domingo, Germán Martínez, líder del PAN, reconoció la derrota de su partido en un mensaje en el que felicitó "a esa primera minoría (mayoría relativa) del PRI en la nueva Cámara de Diputados".
El Partido Revolucionario Institucional (PRI) controlarán ahora las cámara de Diputados, después de haberla perdido en el 2006 cuando sólo consiguieron ocupar 104 de las 500 bancas.
"Estamos en posibilidades de (...) alcanzar a ser no sólo la primera fuerza, sino alcanzar mayoría absoluta en la Cámara de Diputados", advirtió la líder del PRI, Paredes.
La participación fue de 44,71 por ciento de los electores, de los cuales el 5,41 por ciento correspondió a ciudadanos que decidieron anular su voto.
Durante la campaña electoral imperó una fuerte postura de diferentes organizaciones que impulsaban la negación del sufragio a los partidos como una forma de castigo por el descrédito de los políticos ante la población.
El gobierno tendrá que "atender el llamado de quienes decidieron no votar", reconoció el presidente mexicano Felipe Calderón, quien consideró la necesidad de mejorar el sistema electoral.
Más de tres mil personas fueron ejecutadas en lo que va de año en México, por el crimen organizado, según una publicación difundida el pasado jueves 18 de junio por el diario El Universal, rotativo que desde el año 2005 lleva un registro al respecto.
Según los datos publicados por el diario el Universal, el estado mexicano donde la situación es más severa por segundo año consecutivo es el fronterizo con el norte, Chihuahua.
Desde que llegó a ejercer la presidencia mexicana en diciembre de 2006, Felipe Calderón, han sido detenidos 573 servidores públicos de las instituciones de seguridad y justicia en los tres niveles de gobierno (federal, estatal y municipal) por su presunta colaboración con el narcotráfico, según indicó el fiscal Medina Mora.
De ellos, 373 son miembros de seguridad pública municipales, 155 policiales ministeriales y preventivos estatales, y 45 de instancias federales.