La Organización Mundial de la Salud (OMS) y representantes de los países en desarrollo, reunidos desde el pasado miércoles en el balneario mexicano de Cancún, exigieron este viernes a las naciones ricas no acaparar la futura producción de la vacuna contra la gripe AH1N1, virus que provocó la primera pandemia del siglo XXI. Los laboratorios con capacidad para producir las vacunas contra el virus AH1N1, que a más de dos meses de su aparición aún mantiene ocupados a los científicos, están concentrados en Europa, lo que tiene "implicaciones obvias para el mundo en desarrollo", dijo el experto de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Jon Kim Andrus.
"Los productores de la vacuna ya han comprometido el 90 por ciento con los países de altos ingresos, donde viven unos 893 millones de personas, y el 10 por ciento con países como China y Rusia, que tienen cierta capacidad para elaborar alguna parte de las vacunas", añadió Andrus, en una de las reuniones de Cancún.
"Los países en desarrollo no tendrían vacunas si ahora comenzara la comercialización", advirtió el experto de la OPS.
Este viernes, en el cierre del encuentro de dos días, al que asistieron ministros de Salud o altos funcionarios de al menos 40 países, también se abordó el tema del acceso universal a la futura vacuna contra la gripe AH1N1.
Al concluir la reunión de este viernes, el subdirector de la OMS, Keiji Fukuda, dijo que asegurar que los países subdesarrollados cuenten la vacuna es un problema crítico por los desafíos que representa, "entre ellos los vinculados con la voluntad política".
Por su parte, el coordinador de inmunizaciones de la OPS, Cuauhtémoc Ruiz, dijo que la vacuna estaría lista en unos tres o cuatro meses, pero para tener cantidades suficientes para la población mundial puede pasar un período de hasta un año.
"Los laboratorios han estimado que podrían producir en un período de seis meses 2 mil 500 millones de dosis", añadió Ruiz.
Ambas organizaciones, la OMS y la OPS, estudian dos estrategias para hacer frente al problema de la distribución de la vacuna, entre ellas la negociación con los productores unas reservas del producto para los países pobres, a través de donaciones o ventas a precios bajos, así como el lograr que los países ricos donen parte de sus futuros inmunizantes.
En ese sentido, la directora general de la OMS, Margaret Chan, consiguió comprometer con dos compañías, 250 millones de dosis que serán enviadas a los países en desarrollo, pero reconoció que esa cantidad "obviamente no es suficiente".
Durante las reuniones privadas en Cancún, Chan hizo enérgicos llamados a los países ricos para que no acaparen las futuras producciones de la vacuna, según señaló la ministra de Salud de España, Trinidad Jiménez, junto a la viceministra de Salud de Venezuela, Nancy Pérez.
La vacuna, dijo Jiménez, "debe llegar a todos los países, no sólo a aquellos que tienen poder adquisitivo sino también a los que no tienen recursos para acceder a ellas, no sólo por un imperativo ético sino también porque en un mundo globalizado es la única manera de responder de manera sólida a una pandemia".
El gobierno de España aboga porque la OMS, junto a la Unión Europea, "hagan una reservación de compra; no se puede permitir que se haga una reserva masiva por parte de unos cuantos países", añadió la ministra, cuyo país estará en posibilidades de poner una planta de producción de la vacuna en 2012.
Por su parte, Pérez sostuvo que "los países del Sur no pueden ser discriminados de la distribución de la vacuna, que debe hacerse en el marco de la equidad y la justicia".
"Chan dijo que, en efecto, un alto porcentaje de la producción ya está comprometida", añadió la funcionaria venezolana.
Asimismo, el ministro de Salud de México, José Ángel Córdova, reclamó solidaridad "para que no sea el dinero el factor que lleve a los productores a tomar decisiones para la distribución de la vacuna".
México ha sido el epicentro de la pandemia y es el segundo país más afectado por el virus con más de 10 mil enfermos y 119 muertos, detrás de Estados Unidos, que suma 23 mil 902 casos, de los cuales 170 mortales, según datos de la OMS.
La reunión de alto nivel sobre la influenza A H1N1 realizada en Cancún concentró a expertos de todo el mundo, aunque no acudió el representante de ningún laboratorio farmacéutico con capacidad para producir la vacuna contra el virus.