El periodista Enrique Santos,
presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), manifestó
que el organismo no le va a solicitar el cumplimiento de uno de sus
principios "el respeto a la libertad de expresión",
a los diarios hondureños La prensa, La Tribuna y El Heraldo,
socios de la institución que han justificado el golpe de
Estado porque "la SIP no es un organismo monolítico".
"La SIP no es un organismo
monolítico donde todos los socios tengan que tener los mismos
criterios políticos", sentenció.
Manifestó que "hay diarios
en Honduras que eran críticos y opositores del Gobierno de
Zelaya, así como habían medios a favor de Zelaya. Tengo
entendido que La prensa, La Tribuna y El Heraldo posiblemente han
sido partidarios del cambio del gobierno y eso por ningún
motivo significa que la SIP los vaya a censurar, a decirles qué
deben opinar".
La Prensa, La Tribuna y El Heraldo no
sólo han apoyado de manera abierta el gobierno de facto en
Honduras sino que además, no le han hecho cobertura a las
movilizaciones populares en favor del regreso del presidente
constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, para cumplir con una de
las máximas del periodismo, la equidad en la información.
Aunque el presidente de la SIP anunció
la inactuación respecto al comportamiento de los diarios
hondureños citados, recordó que el organismo escribió
un primer comunicado el pasado domingo, (día del golpe de
Estado en Honduras) en el que expresaba "su preocupación
por las limitaciones a la libertad de prensa que produjo el golpe y
reclamando la liberación de los periodistas presos y el
restablecimiento inmediato de plenas garantías para todos los
periodistas y los medios de comunicación en Honduras".
En Honduras, las televisoras que están
al aire, según han denunciado ciudadanos, tienen presencia
militar en sus instalaciones. Al respecto, Santos expresó: "Sí
eso es correcto, es censurable, nosotros condenamos ese hecho.
Sabemos que por ejemplo el canal estatal (Canal 8) que salió
del aire un tiempo, ha regresado, pero no informa sobre el golpe de
Estado, está controlada su información. Se que teleSUR
y CNN solamente pueden accederse a través de Internet".
Indicó que todo ello "les
parece preocupante", por lo que la SIP decidió
pronunciarse en segunda ocasión, para exigir "un pleno
restablecimiento de la libertad de prensa y de derecho de opinión
para todos los sectores".
Enfatizó que "al margen de
la posición política o de la opinión que se
tenga en relación con los hechos de Honduras, el derecho a la
información plena es un derecho ciudadano inalienable".
Añadió que ese derecho"no
lo otorga ninguna autoridad, ningún Gobierno sino que es un
derecho de la ciudadanía y del pueblo".
"Ha habido intervención,
censura y control de los medios que eran partidarios del Gobierno de
Zelaya o que eran del Estado, y eso obviamente es una restricción
de la libertad de expresión que nosotros esperamos que sea
eliminada muy prontamente", sentenció.
"Nos preocupa que haya mordaza,
haya limitaciones a los medios de información, a la prensa,
sea cual fuere su posición política", agregó.
Informó que "ha llegado el
momento en que la SIP se traslade al terreno y analice la situación,
aunque tengo entendido que no ha habido actos de violencia, no ha
habido deportación de periodistas, no creo que ha habido
desaparición, ni tortura, ni muerte, es decir, hasta ahora los
niveles de violencia, por fortuna, han sido mínimos y esperamos
que sea así".
Sin embargo, el pasado lunes, el equipo
de teleSUR y una de sus corresponsales en Honduras, Adriana Sívori,
fueron secuestrados de forma violenta por las fuerzas militares
hondureñas golpistas.
Además el reconocido
caricaturista hondureño Allan Mc Donald, que recientemente
recibió el Premio Nacional de Caricatura de su nación,
se encuentra desaparecido, luego de haber sido secuestrado por
militares golpistas que allanaron su casa y lo capturaron junto a su
pequeña hija Natalie Abril, de 17 meses de nacida.
El también colaborador de
Rebelión, estuvo arrestado varias horas junto a su hija, luego
que las fuerzas militares le destruyeron su computadora e irrumpieron
abruptamente en su hogar.