Sectores de la sociedad peruana realizaron este miércoles una protesta en la ciudad de Iquitos, (norteña provincia Maynas), en la que 11 personas resultaron heridas por disparos de perdigones de la Policía, mientras marchaban en solidaridad con los pueblos indígenas quienes demandan respeto a sus derechos.
En la ciudad amazónica de Iquitos, se han suspendido las clases en los colegios y las unidades de transporte público no circulan por las calles, según informó en su portal de internet la emisora Radio Uno.
La Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) convocó para este miércoles un paro nacional en solidaridad con los grupos étnicos, que fue respaldado por organizaciones regionales y de base al interior del país.
Se sumó a la convocatoria de la CGTP, un grupo de trabajadores de la ciudad de Cuzco, ubicada al sureste de la ciudad de los Andes de Perú, quienes realizaron una marcha pacífica, con el mismo objetivo de apoyar a los indígenas.
También en Cuzco, unos trescientos pobladores de la etnia machiguenga protestan pacíficamente en la localidad de Aguas Calientes, puerta de entrada a la ciudadela Inca.
Los servicios de tren de Cuzco a Machu Picchu han sido suspendidos desde el martes ante el paro.
Otras ciudades en el norte de Perú cumplen desde el martes, con marchas, bloqueos de carretera y la toma de dos estaciones petroleras, otro paro de 48 horas convocado por el Comité de Lucha Amazónica.
Desde el pasado nueve de abril, los pueblos originarios se mantienen en protestas para que se deroguen nueve decretos que consideran lesivos a sus derechos y hacer obligatorias las leyes ancestrales en los territorios amazónicos, según han manifestado los líderes indígenas.
Entre los decretos que rechazan las étnias está el 1.090 (Ley Forestal y de Fauna Silvestre), que precisamente este martes 26 de abril fue declarado inconstitucional por la Comisión Constitucional del Congreso peruano.
La comisión consideró que el 1.090 atenta contra los derechos de los indígenas a decidir sobre sus territorios y alienta a la deforestación de la Amazonia.
Los nativos han insistido que los nueve decretos que rechazan, vulneran sus derechos a la propiedad y el control sobre sus propios recursos naturales. También se oponen a a los tratados de libre comercio con Estados Unidos y Chile.
En tanto, el primer ministro de Perú, Yehude Simon, continúa el diálogo con representantes de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep), la mayor organización de la Amazonia y que organizó la extensa protesta indígena.