El presidente de Bolivia, Evo Morales, felicitó este lunes al pueblo boliviano por la "participación democrática" y por el apoyo a la nueva Constitución Política del Estado en el referendo en el referendo de este domingo y aseguró que esta norma no es para su Gobierno, ni para un grupo particular, sino que está diseñada para beneficio de los más pobres.
"Esta nueva Constitución Política del Estado boliviano no es del Evo (Morales), no es para el Evo (Morales), ni es para el Álvaro (García Linera, vicepresidente), ni siquiera es para el Gobierno, es para ustedes, fundamentalmente para gente empobrecida, para gente la abandonada", dijo.
Confirmó que el martes desde las 08H00 locales, todo su gabinete ministerial se reunirá a puerta cerrada para estudiar la forma más viable de implementar el contenido de la nueva Carta Magna, a través de una "gestión pública plurinacional".
"Ahora la responsabilidad del gobierno es cómo implementarla. Quiero que sepan que mañana ministros, ministras, viceministros, viceministras, desde las ocho de la mañana y durante todo el día estaremos reunidos para planificar cómo se va a implementar y cómo se va a hacer la gestión pública plurinacional. Es una responsabilidad y esperamos que el parlamento nacional pueda acompañar, esperamos que otras instituciones del Estado puedan acompañar la implementación de la nueva Constitución Política del Estado", adelantó.
Al referirse a los sectores de oposición que, tras el triunfo inminente según resultados a boca de urna del proyecto constitucional, proponen un pacto político, Morales declaró que sólo aceptaría un pacto para la implementación de la Carta Política boliviana.
"Escuché decir que quieren hacer un nuevo pacto. El pacto es la nueva constitución aprobada por el pueblo boliviano. Y si quieren nuevo pacto, va a ser un pacto para implementar la nueva constitución (...) que sepan los prefectos, que sepan algunas autoridades, los alcaldes", enfatizó.
Destacó que el Ejecutivo boliviano continuará recuperando los recursos naturales, y mencionó específicamente el caso de la petrolera Chaco, cuya mayoría accionaria pasó el viernes nuevamente a manos de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
"Poco a poco vamos a ir recuperando nuestra empresas (...) En 2008 esta empresa (Chaco) crecía 277 millones de dólares. Ahora estos 277 millones de dólares se quedarán para los Yacimientos (YPFB), por tanto para todos los bolivianos y las bolivianas", acotó.