El Gobierno chileno presentará este jueves una nueva propuesta de aumento salarial para el sector público, tras el rechazo de su más reciente oferta por parlamentarios y miles de empleados fiscales concentrados en el Congreso Nacional.
Aunque las autoridades acordaron en el Congreso reemplazar la indicación de un reajuste escalonado de hasta un 10 por ciento, por un aumento salarial de un 9,5 por ciento para todos los trabajadores, la Asociación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF), que agrupa a 15 federaciones sindicales, insiste en su demanda de 14,5 por ciento.
"Esperamos que esta lucha termine con lo que nosotros queremos: reajuste para el sector público de dos dígitos", dijo a periodistas Esteban Maturana, presidente de la Confederación de Funcionarios de la Salud Municipalizada (Confusam).
Los trabajadores realizaron la víspera una masiva manifestación en torno al Congreso Nacional, donde el Gobierno intentó, sin éxito, convencer a la Comisión de Hacienda de aceptar su propuesta durante cuatro horas, pese al rechazo de la ANEF.
Los manifestantes, llegados de distintas regiones del país en decenas de buses, fueron calculados entre 25 mil y 35 mil trabajadores y ratificaron que el paro, que cumple su cuarto día, continuará este jueves hasta lograr sus reivindicaciones.
El ministro de Hacienda, Andrés Velasco, anunció la noche del miércoles que el gobierno evaluará el curso de las acciones tras el rechazo parlamentario.
Según el vocero Francisco Vidal, el Gobierno "seguirá haciendo todo lo posible porque exista un reajuste en el sector público razonable, coherente y justo".
Trascendió que la variante más aceptable para los distintos actores sería que la propuesta gubernamental sea un aumento del 10 por ciento sin escalonamiento, excluyendo a los funcionarios de mayores rangos.
El paro de los empleados fiscales ha provocado retrasos en diversas exportaciones en el país y congestión de pasos fronterizos.
Según cálculos de la Cámara Aduanera, el comercio exterior deja de transar más de 300 millones de dólares diarios por el paro.
La Asociación de Exportadores de Chile (ASOEX) calificó la situación de "desesperada", ya que está afectando a una gran cantidad de fruta fresca de exportación que, aparte de perjudicar la condición del producto, no permite cumplir con los compromisos comerciales en el exterior.
El líder de la cúpula empresarial en Chile, agrupada en la Confederación de la Producción y del Comercio, Alfredo Ovalle, llamó a una urgente solución del conflicto, en momentos en que la crisis internacional se acrecienta.
"Al no tener servicios de aduanas están sufriendo los exportadores y los importadores. Hay buques que no esperan y eso significa una merma en el comercio internacional muy fuerte. Por el bien del país que se arregle esta situación lo antes posible", dijo Ovalle.