Los dirigentes de la chilena Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (Anef), luego de rechazar la propuesta de reajuste presupuestario dictada por el Gobierno, anunciaron el inicio de un paro indefinido de labores el próximo lunes.
La Presidenta Michelle Bachelet ofertó un reajuste de salario del 6,5 por ciento, un punto y medio más que lo propuesto este jueves, el cual fue catalogado como "inaceptable".
Las negociaciones nuevamente no llegaron a buen puerto, por lo que el paro se retomará al comenzar la próxima semana, según informó el medio local radio Cooperativa.
Durante la segunda jornada de negociaciones entre el gobierno y los empleados públicos agrupados en la Anef, por el reajuste, el ministro del Trabajo, Osvaldo Andrade, reveló que una de las fórmulas que estaba sobre la mesa es que el reajuste tenga un carácter "escalonado".
Esto significa que "privilegie a aquellos trabajadores que tengan una remuneración menor y en consecuencia no beneficie a aquellos que tienen remuneraciones mayores".
Para el presidente de la Anef, Raúl de la Puente, esta nueva oferta no produce satisfacción alguna a las exigencias del sector. La Anef convocó los pasados martes y miércoles a una huelga que sumó a unos 400 mil trabajadores en todo el país, en apoyo a la petición de aumento del 14,5 por ciento.
Mientras tanto el ministro Andrade consideró que la oferta realizada a los empleados fiscales es correcta y que deben tomar en cuenta el bono por término de conflicto.
"Cuando uno hace este planteamiento de reajuste (6,5 por ciento) y además reincorpora la oferta de un bono de término, siempre tiene que pensar que el bono es parte del reajuste", apuntó.
Según el ministro, el objetivo es "reducir la brecha que existe en el mundo público".
Frente al paro anunciado por el sector, Osvaldo Andrade aclaró que la postura del Ejecutivo en las negociaciones es que tienen la voluntad de seguir conversando el lunes.
La medida tomada esta semana produjo problemas en diversos servicios de todo Chile como el Registro Civil, consultorios y hospitales públicos en los jardines infantiles dependientes del gobierno, en la extracción de la basura y el funcionamiento de colegios y liceos municipales y todos los ministerios, entre otros.
Semana de paro
El pasado 7 de noviembre, cerca de siete mil funcionarios públicos se manifestaron en la capital chilena para exigir un aumento salarial del 14,5 por ciento a partir del mes de diciembre próximo, con el fin de hacer frente a la inflación (estimada en el 9 por ciento).
Los manifestantes marcharon por el centro de Santiago de Chile, pero fuerzas de Carabineros (policía militarizada) los disolvieron con carros lanzaaguas y gases lacrimógenos.
Las protestas se extendieron al palacio presidencial de La Moneda, donde en un acto inusual algunos empleados de distintas secretarías del Gobierno ocuparon uno de los patios del edificio, hicieron sonar pitos y desplegaron una pancarta en el que expresaban sus demandas.