El gobierno y organizaciones campesinas paraguayas instalaron este martes una mesa de diálogo tras la muerte de un dirigente campesino, durante el desalojo de una ocupación de tierras en la región del alto Paraná.
La reunión fue encabezada por el Ejecutivo Nacional, con la participación del presidente Fernando Lugo, el ministro de Agricultura, Cándido Vera Bejarano, y el titular del Instituto Nacional del Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert), Alberto Alderete.
Los dirigentes campesinos exigieron al presidente de la nación Fernando Lugo, llevar adelante la prometida reforma agraria, para descomprimir finalmente la tensión en el campo.
El Gobierno a su vez prometió implementar un plan de contingencia para asistir a las familias campesinas y llevar adelante la modificación de leyes que impiden realizar la reforma.
Lugo adelantó que el Ejecutivo impulsará la reforma de algunas leyes e incluso la modificación de la Constitución Nacional para acelerar el plan de reforma.
Los campesinos se comprometieron a esperar una respuesta, pero con la aclaración de que si no existe nada concreto a corto plazo, no podrán evitar que se produzcan invasiones masivas de tierras.
"Si no nos dan una salida concreta, no descartamos ocupaciones masivas. Ahora no lo estamos haciendo, pero si tomamos una decisión podemos invadir mil propiedades en cuestión de horas", advirtió Odilón Espínola, de la Federación Nacional Campesina.
Ernesto Benítez, dirigente campesino, expresó que el deber del Gobierno paraguayo es "repetir y plantear que realmente asuma su responsabilidad histórica de llevar adelante un proceso de cambio en nuestro país, esa es nuestra posición".
"Venimos a escuchar las propuestas del gobierno y a reiterar el pedido de responsabilidad histórica con las mayorías de nuestro pueblo", apuntó Benítez.
Benítez cuestionó a Lugo por "dejarse avasallar por los sojeros". Dijo que durante la reunión exigió una postura clara del Poder Ejecutivo y que cumplan con la promesa de llevar adelante una verdadera reforma agraria.
"El Presidente que antes en campaña denunciaba todas estas cosas y desde que asumió la presidencia no se anima a hablar, es bastante tibio en su postura", reclamó Benítez.
Las autoridades prometieron que cumplirán con la promesa de campaña de llevar adelante una reforma agraria estructural.
Además, explicaron que tienen pensado implementar de forma inmediata un plan de contingencia para asistir a las familias campesinas que se encuentran en los diferentes asentamientos del interior.
Las protestas se desataron por el asesinato del dirigente campesino Bienvenido Melgarejo y desde entonces los grandes productores piden mano dura contra los campesinos, y los campesinos piden respeto a la vida y el inicio de la reforma agraria integral.