Argentina puso en marcha el lunes otra operación en gran escala con acreedores para reestructurar parte de su deuda pública de casi 150 mil millones de dólares y volver a captar fondos frescos en los mercados, informó una fuente del Gobierno.
La presidenta Cristina Fernández firmó un acta-acuerdo con representantes de los bancos Barclay's, Citibank y Deutsche Bank que dio inicio a la operación, durante una reunión en la Casa Rosada (gobierno), dijo el jefe de Gabiente, Sergio Massa, en rueda de prensa.
"Se firmó un acta acuerdo que tiene como objetivo central poner en marcha por parte de Argentina el análisis de las propuestas que realizaron los bancos, y por parte de los bancos y la secretaría de Finanzas (poner a funcionar) los equipos de trabajo para llevar adelante una operación de esta envergadura", señaló Massa tras participar en el encuentro.
La operación incluye dos propuestas presentadas al Gobierno por los bancos: una para regularizar la situación con los tenedores de bonos que rechazaron ingresar al canje de 2005, y la otra para cambiar bonos emitidos en 2001 con importantes vencimientos a corto plazo por títulos con mayor liquidez, señaló Massa.
"El objetivo es mejorar el perfil de deuda de Argentina con incorporación de dinero fresco. Es una propuesta más que interesante, sobre todo en el contexto internacional que estamos viviendo", señaló en relación a la crisis de los mercado globales.
Sobre la oferta para la reapertura del canje, Massa afirmó que "la quita va a ser mayor que la que se realizó a los que aceptaron entrar al canje de 2005", aunque no precisó el porcentaje a aplicarse, que en aquella operación osciló en recortes de 45 a 75 por ciento entre la reducción de capital e intereses.