El Gobierno de Boliva responsabilizó este martes por la noche a los líderes de la oposición separatista del departamento oriental de Santa Cruz por los graves hechos de violencia registrados a lo largo de la jornada y aseguró que, a pesar de ello, actuará con "serenidad y firmeza democrática".
El ministro de Gobierno, Alfredo Rada, llamó al pueblo a defender la democracia, luego de que grupos autodenominados "cívicos", afines a las autoridades regionales, tomaran por la fuerza y saquearan varias instituciones del Estado, como la oficina de impuestos y la del Instituto para la Reforma Agraria (INRA).
"Comenzaron con instituciones públicas, continuaron atacando algunas instituciones privadas. Hace poco han atacado un medio de comunicación del Estado, ese es el nivel de violencia que en este momento impera en la ciudad de Santa Cruz, no por obra de los ciudadanos y ciudadanas, sino por obra de estos grupos violentos fascistas, quienes están desplegando un golpe de estado cívico prefectural", dijo el ministro en rueda de prensa transmitida en directo por TeleSUR.
En horas de la tarde, miembros de la oposición ultraderechista cruceña tomaron las instalaciones de la Televisión Boliviana Canal 7, ubicada en la capital, Santa Cruz, donde quemaron un número incalculable de equipos.
Igualmente, la sede de la empresa estatal de telecomunicaciones Entel fue objeto de vandalismo.
Los manifestantes destruyeron su fachada y organizaron barricadas con fuego frente a las puertas de esta entidad. Al menos un militar y varios jóvenes resultaron heridos en esa acción y en las imágenes que presentaban las televisoras locales se veían opositores con armas de fuego que habían arrebatado a los guardias.
Rada afirmó que "el gobierno nacional, consciente de sus obligaciones constitucionales, va a defender junto al pueblo la democracia y la unidad nacional. Vamos a llevar adelante todas las acciones constitucional, legal y legítimamente permitidas para preservar la unidad del país y la democracia boliviana".
"Es nuestra obligación y lo haremos junto al pueblo. No caeremos en las provocaciones fascistas de estos grupos quienes intentan que predomine el racismo, la violencia y las agresiones. Actuaremos con serenidad y firmeza democrática", añadió.
Marinkovic y Costas culpables
Rada responzabilizó de la violencia al prefecto cruceño, Rubén Costas, y al dirigente cívico Branko Marinkovic, a quienes acusó de recibir dinero de la embajada de Estados Unidos para llevar a cabo tales manifestaciones.
Frente esta estrategia, denunciada el domingo por el propio presidente Evo Morales, el funcionario subrayó que el Ejecutivo defenderá la democracia y la unidad nacional mediante procesos legales permitidos por la Constitución, "sin caer en provocaciones de grupos fascistas".
"El señor Rubén Costas que tiene la obligación como primera autoridad del departamento, de garantizar la tranquilidad, la convivencia pacífica entre todos los ciudadanos que habitan la ciudad de Santa Cruz, brilló hoy (martes) por su ausencia", exclamó Rada.
Afirmó que una cantidad pequeña de personas genera la violencia y que estos grupos no alcanzan a ser ni la mínima parte del millón de personas que reside en esa región del país.
Más temprano, el Poder Ejecutivo descartó, por medio del ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, decretar un posible "estado de sitio" como una alternativa para devolver la tranquilidad al país.
Medios afirmaron que fue militarizado el aeródromo de El Trompillo, el segundo en importancia de Santa Cruz.
También se supo de 30 puntos bloqueados en el oriente y el sur bolivianos donde se produjeron fuertes enfrentamientos entre policías y manifestantes de oposición.
Desde las 10H00 locales (14H00 GMT) se iniciaron las protestas en Bolivia, que la oposición justifica para exigir que se devuelva a las regiones los ingresos petroleros que el Gobierno del presidente Evo Morales recortó en enero pasado para pagar una ayuda directa a los mayores de 60 años.
La ola de protestas iniciada hace dos semanas en Bolivia incluye también el bloqueo de pasos fronterizos a Brasil, Argentina y Paraguay.
"El gobierno convoca a los bolivianos a sumarse a esta defensa democrática boliviana y de la unidad nacional dentro de lo que es la Constitución Política del Estado. Quienes están en el campo de la delincuencia y el crimen organizado son aquellos que actúan en las calles de Santa Cruz sin representar a sus ciudadanos, promovidos por el Comité Cívico de esta ciudad", dijo el ministro Rada.